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La política
 sin
políticos

¿Qué es la política?

¿Es la “política” una profesión que exige una especialización?

¿Cuál es el significado de “poder” político”?

¿Cuál es la causa de la corrupción en la política? ¿la política en sí  ó el “poder”?

¿Qué hacen los políticos?

¿Todos los ciudadanos pueden hacer lo que hacen los políticos?

¿Es posible la política sin políticos?


Encontrará las respuestas a estas preguntas, y muchas otras, en
"La política sin políticos"

Aki ORR

(traducido al español por : Bibiana Altamirano)






LA   POLÍTICA   SIN   POLÍTICOS


Contenidos

Introducción

1.   ¿Qué es la política?

2.   Las decisiones no son conclusiones

3.   Las prioridades

4.   Los Políticos

5.   La sociedad

6.   El Estado

7.   La Democracia

8.   La Libertad

9.   Igualdad política

10. Los Partidos Políticos

11. La Democracia Directa (DD)

12. La DD en el lugar de trabajo

13. La DD en la educación

14. La DD en la familia

15. Los principios básicos de la DD

16. ¿Cómo funciona la DD?

17. Los problemas de la DD

18. Respuestas a las críticas

19. Cómo poner en práctica la DD


Introducción

 
En el mundo entero, la mayoría de la gente no tiene confianza en los políticos.

Los escándalos politicos, los complots y la corrupción son moneda corriente en todos los países y en todos los partidos. La mayoría de los políticos no cuentan con el apoyo de sus propios votantes. Muchos piensan que la política, necesariamente, genera corrupción (es conocido que “El poder corrompe”) y otros no van a votar porque  piensan que las elecciones no traerán importantes cambios.

La falta de participación en las elecciones es un “voto de decreimiento” contra el sistema.

La gente que se decepcionó de políticos corruptos buscan politicos dignos de confianza . Si los encuentran, llega el momento en que también se decepcionan de ellos.

Algunos piensan que una dictadura evita la corrupción y entonces, es preferible a un sistema representativo. Otros, saben que la corrupción trae mas corrupción que un sistema representativo pero no encuentran alternativa. Se decepcionan y dejan la conducción de la sociedad a los politicos. Esto agrava las cosas ya que la conducción de la sociedad queda en manos de un Comité que se preopupa por si mismo y no por la sociedad. Qué se puede hacer para mejorar la afligente situación en la que se encuentra  la política de hoy.

En este material se explica cómo los ciudadanos pueden conducir la sociedad sin politicos.

“Política” es la toma de decisiones por toda una sociedad. Cuando los ciudadanos deciden por sí mismos qué hará la sociedad, no hay necesidad de políticos. Los politicos son representantes de los ciudadanos. Los representantes existen sólo si los ciudadanos quieren que alguien los represente. El que se representa a sí mismo no necesita representante. Cuando los ciudadanos deciden que ellos se representan a sí mismos, los representantes ya no tienen autoridad. La autoridad de decidir por otros es el origen de la corrupción en la política. Aquellos que desean conseguir ese poder, harán todo lo posible para ganarse la gracia de los verdaderos dueños  el poder. “Todo” incluye hechos ilegales desde el punto de vista ético, legal. El mal uso de la autoridad es corrupción, ya sea porque el que tiene la autoridad no fue autorizado a utilizarla o porque no se hizo uso de la autoridad cuando debía hacerlo.

La autoridad de decidir por otros se llama “Poder” politico. Es el poder- y no la política- lo que engendra la corrupción. Cuando todos los ciudadanos deciden por sí mismos la política a seguir, eso es “Democracia D-i-r-e-c-t-a” (DD). Es “Directa” porque cada ciudadano toma cada decisión política, directamente, sin representantes.

En un régimen de este tipo nadie decide por otros, nadie recibe salarios por tomar decisiones políticas y no hay necesidad de políticos. Eliminar la autoridad de decidir por otros eliminará la corrupción y la limpiará la política de hipocresía, duplicidad y conspiraciones. En una Democracia Directa, el costo de la gestión pública disminuye enormemente porque no hay que pagar salarios para que otros tomen decisiones políticas.No hay politicos y se ahorran todos sus gastos (sueldos, oficinas, secretarios, viajes al exterior, viáticos, coches) y por otra parte, estimula el interés de los ciudadanos en las cuestiones públicas . Este tipo de régimen resolvería muchos problemas, aunque no todos. No hay ningún sistema que pueda resolver de antemano todos los problemas sociales.

El que cree que existe un sistema milagroso cae en una ilusión peligrosa.

No hay ninguna posibilidad de resolver de antemano todos los problemas sociales.

Un sistema en el cual cada ciudadano participa de las decisiones políticas y ningún hombre decide por otro, puede resolver muchos problemas sociales pero no todos.

Cuando cada ciudadano puede proponer, debatir y votar , toda decision referente a la sociedad toda, nadie tiene autoridad de decidir por otro y ningún hombre tiene “poder político” . El “poder político” es como una droga. Los adictos al poder harán de todo para conseguirlo. El que tiene “poder político” – en el seno del Estado, de un  municipio, de una iglesia, de un sindicato, de una escuela, de una familia-se envicia. Es necesario tratar al “poder” político como una droga y al que lo posee, como adicto. Una persona así hará cualquier cosa por conseguir esta droga. La Democracia Directa es la desintoxicación de esta adicción. No permite que unos  tomen decisiones políticas por  otros. Esto anula el “poder político” .

En un sistema así, cada ciudadano tiene un voto- y sólo uno- en cada decisión política.

Cada ciudadano se representa a sí mismo. Nadie representa a nadie.Si una decisión trae consecuencias no deseadas, el que la votó es responsable de esto.

Para evitar este tipo de decisiones erróneas es imprescindible que los ciudadanos reflexionen sobre qué los condujo a tomarlas y reconsiderar sus motivaciones.

Esto posibilita a las personas a buscar las causas de los problemas políticos dentro de ellos mismos - no afuera- y superarlos.

El principio básico de la DD se puede resumir así: Todo ciudadano tiene la autoridad de proponer, debatir y  votar cada decisión política de la sociedad.

Cada  ciudadano decide por sí mismo, nadie decide por los demás. Esto anula el “poder” político porque su significado es la autoridad de decidir por los demás.

Cada ciudadano tiene, en cada instante, el derecho de proponer, debatir y votar sobre cada decisión política.

Cada ciudadano decidirá cuándo (y cómo) hacer uso de ese derecho.

 

1.- ¿Qué es la política?

Los términos “política”, “político”, políticos” derivan del griego “polis” que designaba a las ciudades-estado de la antigua Grecia.  Cada ciudad tenía sus propias leyes, justicia, moneda, su propio ejército y política extranjera.

Algunas de ellas fueron nombradas posteriormente con el nombre de su fundador: El emperador Constantino funda Constantino-polis (Constantinopla). Adrianópolis fue fundada por Adriano. Acrópolis significa “la ciudad alta”, levantada en las colinas de Atenas.

“Político” signgifica- “todo lo referente a la polis”.

“Política” es “la toma de decisiones con referencia a la polis”

Lo que el “Estado” (“Polis”) decide hacer se llama “política”.

Los que deciden lo que hará la “polis” se llaman “políticos”.

Los que tienen la tarea de controlar que se cumplan las leyes de la “polis” se llaman “policías”.

En la Grecia Antigua habían ciudades en las cuales una sola persona decidía sobre todas las cosas y habían otras, en las cuales decidían los ancianos de la ciudad o los dueños de las tierras. En Atenas, todos los ciudadanos decidían sobre todas las políticas.

Esto es lo que llamamos “democracia” ya que el “demos” -pueblo-(no se incluían las mujeres ni los esclavos) decidían sobre todas las políticas.

Actualmente se usa el término “democracia” para designar al sistema en el cual representantes del pueblo – no los ciudadanos mismos- deciden sobre la política.

El error reside en llamar “democracia”  al sistema de representantes. En la verdadera demo-cracia decide el “demos” (los ciudadanos en sí) y nadie decide por ellos.

Hoy todavía muchos están de acuerdo en que los representantes decidan por ellos porque no ven otra posibilidad. Hasta no hace mucho tiempo era difícil consultar qué querían millones de personas. Hoy en día se puede consultar por medios electrónicos- teléfonos celulares, tarjetas magnéticas, computadoras, por medio de red Internet.

Cada día podrían decidir millones de personas sobre las política a seguir.

Este sistema se llama “Democracia Directa” , en el cual cada ciudadano -sin representantes de por medio- puede proponer, debatir y votar cada decisión referente a la sociedad en la que vive.

¿Esto es técnicamente posible? Sí

¿Es conveniente? Depende para quién. Para algunas personas –no. Para otras –sí.

Hacer política es decidir qué hacer.

¿Qué significa “decidir”?

En política hay dos tipos de decisiones:

1.       ¿Qué hacer? (decisiones políticas)

2.       ¿Cómo hacerlo? (decisiones de ejecución)

El capítulo siguiente trata sobre el primer tipo de decisiones.

Más adelante trataremos sobre el segundo tipo.

2. Las decisiones no son conclusiones

Mucha gente confunde decisiones con conclusiones ya que a veces una decisión proviene de una conclusión y viceversa. Las decisiones no son conclusiones. Son dos acciones diferentes del pensamiento. “Decidir” es considerar las diferentes posibilidades y preferir una de ellas.

“Decidir” es “prefererir”.

Llegar a una conclusión implica  analizar la situación (y no “diferentes posibilidades”) y determinar su significado.

“Concluir “ es “diagnosticar”.

Existen cuatro diferencias principales entre “decision” y ‘conclusión”.

1.       “Decidir” es “preferir”. Cuando hay diferentes posibilidades hay que elegir una. Cada decisión es determinada por una prioridad. Todas nuestras decisiones dependen de nuestras prioridades. “Concluir” es “diagnosticar”. Un diagnóstico puede ser correcto pero es imposible preferirlo. Un diagnóstico correcto es el resultado de la utilización del conocimiento y la lógica. Una “conclusion” está determinada por la lógica y no por una prioridad. Debemos aceptar el diagnóstico aún si preferimos otro. La conclusión/diagnóstico no depende de nuestras preferencias. No existe más que una conclusión correcta y podemos llegar a ella a través de nuestros conocimientos técnicos y nuestro razonamiento lógico.

La conclusión se determina según conocimiento y lógica,  y la decisión según la “prioridad”.

2.       La “decisión” puede ser buena o mala pero no “falsa” . No hay decisiones falsas, solamente malas decisiones.  No hay “buenas” o “malas” conclusiones, solamente conclusiones “verdaderas” o “falsas” .

2+2=5 es una conclusión “falsa” y no “mala”, y obviamente no hay en esto “decisión” 

3.       El que toma una decisión es responsable porque podría haber decidido algo diferente- según otra prioridad- y obtener un resultado diferente. El que extrae una conclusión no es responsable de ella ya que es imposible llegar a otra conclusión verdadera. El que extrae una conclusión es responsable de du validez – no de sus consecuencias.

4.       La información determina una conclusión pero no una decisión . La misma información obliga a diferentes personas a llegar a las mismas conclusiones pero no las obliga a tomar las mismas decisiones.

Para clarificar la diferencia entre decisión y conclusión, comparemos a Hamlet cuando se plantea :”Ser o no ser”, con un cirujano que considera “amputar o no amputar”

Hamlet tiene dos opciones y debe elegir una. El conocimiento y la lógica no pueden ayudarlo porque no pueden determinar qué es “bueno” para él.  Pero un cirujano debe resolver su dilema por medio de su conocimiento médico, la lógica y su experiencia para llegar a la conclusión médica correcta. Si la conclusión tiene consecuencias “malas” el médico no es responsable de ellas. El cirujano es responsable, sólo, de la exactitud de su conclusión médica – su “diagnóstico”

Imaginemos un enfermo que tiene un tumor en la pierna. Como resultado de los análisis  el médico concluye que el tumor es canceroso y dice: “ Si amputamos la pierna, usted vivirá largo tiempo, si no usted morirá pronto”. El médico aplicó su experiencia y el razonamiento lógico para llegar a una conclusión a partir de la información. Llegó a una conclusión, el diagnóstico, y no tomó una decisión. Si su diagnóstico es falso, es a causa de la información errónea, de la aplicación errónea de la lógica o su experiencia médica pero no de sus prioridades. El médico diagnostica y el paciente decide si amputar o no. La información médica determina el diagnóstico pero no la decisión del paciente frente a la conclusión del médico.  El medico diagnostica, el paciente decide.

El mismo diagnóstico puede llevar a decisiones diferentes en enfermos diferentes.

Algunos decidirán morir a vivir lisiado y otros preferirán vivir lisiados a morir. ¿Cuál es la “mejor” decisión?

¿La misma conclusión puede llevar a dos decisiones opuestas y ambas “buenas”?

¿Dos decisiones contradictorias pueden ser ambas “buenas”?

Aunque pueda sorprendernos la respuesta es : Sí!

La razón es simple. Diferentes enfermos tienen prioridades diferentes, algunos prefieren morir a vivir lisiados y otros prefieren vivir lisiados a morir.  Ambas decisiones son “buenas” para quién las tomó, ya que fueron determinadas por dos prioridades diferentes y no por los hechos, la información o lógicas diferentes.  Las personas tienen diferentes prioridades y es imposible juzgarlas porque dicho juicio está basado ,también , en las prioridades del que juzga.

¿Cómo está relacionado ésto con la política?

¿La política es una decisión o una conclusión?¿Los políticos toman “decisiones” o “conclusiones” políticas? En política la gente vota. Votar es elegir, es decir, preferir una posibilidad a otras. Todos los que elaboran una política , los reyes, los dictadores, los presidentes, los primeros ministros, los jefes, los ciudadanos comunes, todos eligen una posibilidad entre varias. Una conclusión no se puede elegir porque hay una sola conclusión correcta. Por esta razón está claro que la “política”  es un conjunto de decisiónes y no de conclusiones.

La decisión está determinada por las prioridades y no por la experiencia, la información o la lógica.

Los mismos hechos, información y lógica pueden llevar a decisiones diferentes a causa de las prioridades diferentes.

La respuesta a la pregunta ¿qué hacer? es siempre una decision y no una conclusión.

Decidimos qué hacer (en lo personal y tambien en la sociedad) no sacamos conclusiones de lo que hacer.

El que decide es responsable de su decisión ya que pudo haber elegido diferente (según otra prioridad) y con un resultado diferente.

El que llega a una conclusión no es responsable de ella ya que es imposible llegar a una conclusión diferente que también sea correcta.

Los políticos cuyas decisiones acarrearon consecuencias no deseables tratan de desligarse de la responsabilidad diciendo: “ No tuve otra opción”.

Ellos sostienen que llegaron a una conclusión y por eso no son responsables de los resultados.  Ellos votaron. Votar es elegir/preferir.  La preferencia es una elección. Es imposible elegir/preferir una conclusión y por esta razón es imposible decidirla.

3.- Las prioridades

Una prioridad es un principio que determina qué es “bueno” y preferible. La prioridad no es un medio sino un objetivo. Sin prioridad no es posible elegir. “Decidir” es elegir una opción entre varias. “Elegir” es “preferir”. Preferimos según nuestras prioridades. Las prioridades determinan lo que esta “bien” y para quién lo está. Toda persona tiene una prioridad suprema aún si no tiene conciencia de ello. Muchos creen que sus prioridades son “naturales” ú “obvias”.

Esto es un error. No hay prioridad natural.

Las prioridades son afirmaciones arbitrarias que necesitamos para poder preferir. Si no podemos preferir no podemos elegir y en consecuencia no hay qué decidir.

Antes de la primera guerra mundial en Europa, mucha gente creía que el significado de “bien” era: “todo lo que está bien para el Rey y la Patria”. En EEUU , muchos creían que “si estaba bien para la General Motors estaba bien para EEUU” . Pero si está bien para la General Motors, ¿está bien tambien para la Ford?. Los trabajadores de la Ford no lo creían así.

 

Las prioridades son creadas por el hombre y no por la “Naturaleza” o por “Dios”, no por la “Historia” ni por la “Realidad”. Las prioridades no nos son impuestas por nada externo , de arriba o de abajo. Si nos fueran impuestas no tendríamos problemas políticos.  Muchos creen que el “instinto de supervivencia” es la prioridad última que nos impone la Naturaleza.

Cada suicida lo contradice. Si la supervivencia fuera una prioridad absoluta, para Hamlet, “no ser” no sería una posibilidad y dería elegir “ser”. Entonces para Hamlet -y otros muchos- la supervivencia no es una prioridad absoluta.

Ninguna prioridad es absoluta.

 

Un sondeo realizado por la BBC en 2004 mostró que el 71% de los americanos está dispuesto a “morir por Dios”. Para ellos, la fe en Dios tiene más valor que su propia vida. Les dan más valor a su forma de vida que a la vida misma.

 

Muchos están dispuestos a sacrificar sus vidas luchando por la libertad o por su honor.

Prefieren morir a vivir bajo la opresión o la humillación.

 

“Honor o muerte”, y “La libertad o la muerte” motivaron a millones de personas que lucharon contra la opresión en lugar de someterse. ¿Estaban equivocados?

¿Era preferible someterse a la opresión nazi que combatir el nazismo? Muchos respondieron “NO”.

 

Las sociedades humanas no son una creación de la naturaleza. Son creaciones humanas arbitrarias. Al crearse las sociedades, el hombre se liberó del sometimiento absoluto a la naturaleza.

En la naturaleza, cada decisión está determinada según las necesidades biológicas. ¿Es “bueno” depender totalmente de las necesidades biológicas? Esto nos priva de libertad y limita las prioridades a una sola: la supervivencia. La vida en sociedad nos libera de esta esclavitud facilitando la satisfacción de las necesidades biológicas. La vida en sociedad nos permite elegir libremente nuestras propias prioridades. Elegimos según nuestras prioridades.

 

Podemos clasificar las prioridades sociales en cinco grandes categorías según respondamos a la siguiente cuestión:

“Quiero hacer lo que esté “bien”, pero ¿para quién tiene que estar bien?”

 

Las cinco respuestas son:

a)       Bien para mí ( prioridad egocéntrica).

b)       Bien para mi Rey, mi país, mi nación, mi tribu (prioridad etnocéntrica).

c)       Bien para la humanidad (prioridad antropocéntrica).

d)       Bien para Dios (prioridad teocéntrica).

e)       Bien para la naturaleza (prioridad biocéntrica).

 

En cada momento dado, todo ser humano tiene una única prioridad (aún inconscientemente) sin la cual no puede decidir. No podemos tener dos prioridades simultáneas, ya que no se pueden preferir dos cosas al mismo tiempo.

Cuando surge un problema: ¿qué preferir? Se puede preferir una sola cosa – según una única prioridad.

Cada prioridad excluye a las demás. La premisa “Bueno para la patria” excluye “Bueno para mí” y también “Bueno a los ojos de  Dios”.

El egocentrismo – prioridad del capitalismo- excluye el etnocentrismo, prioridad del socialismo y del cristianismo.

“Bueno a los ojos de Dios” en la historia del sacrificio, en la Biblia,  no es “bueno para Abraham” ni es “bueno para Isaac”.

Muchos hacen uso de  prioridades diferentes en oportunidades diferentes, pero en cada momento dado, cada uno tiene una única prioridad.

Los conflictos sociales derivan de prioridades que se contraponen.

 

El etnocentrismo de un grupo entra necesariamente en conflicto con el etnocentrismo de otros grupos y con frecuencia conduce a guerras.

“Alemania por sobre todo” (como dice el himno alemán “Deutscheland uber Alles) excluye a la “autonomía de Gran Bretaña” (“Rule Britannia” como dice el himno no oficial del imperio británico) y ambos excluyen a “bueno para la humanidad”.

También el egocentrismo de una persona se contrapone al egocentrismo de otra.

 

Cada prioridad tiene sub-prioridades,  que determinan cuál es el significado y el contenido de ”bueno”. Por ejemplo, “bueno para mí”  puede significar buena salud, o bien una gran fortuna, o poder supremo o la felicidad perfecta o una larga vida, etc.

En cada instante dado hay ,también,  una sola sub-prioridad .

 

¿Cómo intervienen las prioridades en el caso de Hamlet y del cirujano sobre los que hablamos anteriormente? Ellas intervienen en la decisión de Hamlet pero no en el diagnostico del médico.

Hamlet necesita decidir y el médico necesita diagnosticar.  Hamlet necesita una prioridad para decidir, pero el médico extrae una conclusión aplicando el razonamiento lógico, la información y la experiencia, no hace uso de sus prioridades personales.

 

Si Hamlet es religioso debe preferir lo que es “bueno a los ojos de Dios “ y elegir “ser”,  ya que las religiones determinan que suicidarse es “malo”.

Pero si la prioridad de Hamlet es hacer lo que es “bueno para mí”, es posible que elija “no ser”.

El cirujano no puede elegir un conclusión médica. Las conclusiones le son impuestas por los datos y la lógica. La conclusión no es ni “buena” ni “mala” sino “verdadera” o “falsa” y por esta razón él no necesita una prioridad que la justifique.

 

¿Y en caso de la política? ¿la política necesita prioridades?.

 

Los políticos eligen una política. Una elección exige una prioridad, es imposible preferir sin una prioridad que determine qué es preferible. Por esta razón toda política necesita de la prioridades. “Bueno para mi Rey y para mi Patria” era la prioridad de la mayoría de los europeos hasta la Primera Guerra Mundial. Millones de europeos se ofrecieron voluntariamente a morir “por el Rey y la por Patria”. Pero las dos guerras mundiales provocaron un cambio en las  prioridades. Actualmente la prioridad suprema de la mayoría de las personas en Europa y EEUU es el egocentrismo, es decir, es “bueno” lo que es “bueno para mí”.

 

En su discurso inaugural en 1961, el presidente Kennedy dijo a los ciudadanos americanos : “ No se pregunten qué es lo que su patria puede hacer por ustedes  sino qué es lo que ustedes pueden hacer por su patria”.

 

Les pidió a los estadounidenses cambiar la prioridad de preocuparse por ellos mismos por  la prioridad de preocuparse por su patria. En lugar de preferir su propio bien, preferir el bien de la sociedad en la que viven. Muy pocos lo hicieron.

 

Las prioridades son transmitidas desde nuestra infancia por nuestros padres, maestros, líderes, los medios de comunicación, etc.

Desde el momento que las adquirimos, es muy difícil (si no imposibles) modificarlas.

Toda persona cree que su prioridad es “natural”, “la única elección lógica”.  Pero cada prioridad depende de la persona y no se la puede juzgar “de modo objetivo” ya que la justificación de este juicio está basada en las prioridades del que juzga.

 

No obstante el pedido de Kennedy, pocos americanos abandonaron su egocentrismo . Hubo americanos que decidieron que el etnocentrismo de Kennedy era incompatible con el egocentrismo de ellos y por eso lo asesinaron el 2 de noviembre de 1963, en Dallas, Texas. Este hecho, como todas las guerras, demuestra que el conflicto entre prioridades provoca guerras y muerte.

 

 

4.- Los Políticos

 

En la Grecia Antigua, los habitantes que se ocupaban de los problemas de la “polis”  eran llamados polites.

Los polites proponían las políticas . Hoy en día, son los políticos los que deciden las políticas en nombre de el resto de los ciudadanos.

“Votar” es “elegir”. “Votar es “preferir”. En las elecciones votamos a nuestros representantes que preferirán, en nuestro lugar, qué es lo que  nuestra sociedad debe hacer.  Nosotros elegimos a otras personas para que expresen nuestras preferencias y esperamos que sus preferencias sean adecuadas a nuestras prioridades.  Los representantes que elegimos dicen ser nuestros enviados. Su autoridad proviene de la autoridad nuestra que ellos representan. Entonces, de hecho, ellos prefieren según sus prioridades y nos las imponen.

 

¿Porqué tenemos que elegir a otros que prefieran por nosotros? ¿Porqué no elegir por nosotros mismos lo que nuestra sociedad debe hacer? Nosotros elegimos representantes que decidan por nosotros porque, saber qué prefieren millones de ciudadanos era, hasta no hace mucho tiempo, una tarea ardua y las decisiones políticas necesitan tomarse, con frecuencia,  rápidamente.

 

 

La manera más fácil de decidir qué hará una sociedad entera es que una sola persona decida por nosotros. Por eso durante mucho tiempo, en la mayoría de las sociedades, una sola persona  (el jefe de la tribu, el rey , el emperador) decidía el destino de toda la sociedad. La autoridad de esa persona ,que decidía por todos, estaba basada en su origen o en ser el jefe del ejército. Luego, las personas dejaron  de lado este sistema y eligieron representantes para de decidieran por ellos. Si cada 100.000 habitantes hay un representante, entonces 500 políticos representan a 50 millones de ciudadanos. Esas quinientas personas se pueden reunir facilmente en un recinto para debatir y votar levantando las manos. (“Parler”, en francés significa “hablar” y por eso el recinto de debate se denomina “parlamento”).

Los representantes pueden tomar muchas decisiones cada día, en lugar de los que los eligieron.

Este sistema aún está en vigencia debido a que ,hasta no hace mucho, tomaba mucho tiempo averiguar lo que millones de personas prefierían, explicarles las posibilidades, organizar los medios para llevar a cabo las votaciones y luego contar millones de  cómputos.

Hoy en día, ésto es facilmente realizable por medio de teléfonos celulares, computadores, televisión y targetas magnéticas.

 

Mucha gente piensa que los políticos son especialistas en tomar decisiones. Los políticos no son especialistas en decidir.  No hay especialización para decidir.

La decisión se toma según una prioridad, no según una especialización. Decidir es una función, no una profesión. Todo el mundo toma muchas decisiones por día. El filósofo ateniense Platón, que se oponía a la democracia, sostenía que para tomar decisiones se necesita ser un especialista, como el capitán de un barco que para llegar a buen puerto utiliza sus conocimientos sobre embarcaciones y  navegación. Pero la sociedad no es una barco. En un barco, todos los pasajeros quieren llegar al mismo destino pero, en una sociedad, no todos los ciudadanos quieren llegar al mismo lugar.

Tienen diferentes prioridades y por eso ,diferentes preferencias y objetivos diferentes.

Los políticos son especialistas en obtener el poder, (por ejemplo, son especialistas en conspiraciones para derribar a sus rivales, en lisonjería para adular a sus superiores, en hipocresía para conseguir simpatizantes). Sin estas especializaciones no pueden conseguir su puesto. Pero no tienen ninguna especialización en tomar decisiones.

Los políticos deciden según sus propias prioridades como todo el mundo. No existe ninguna especialización de este tipo.

 

Los inventores de la democracia en Atenas, decían : “cada cocinero puede gobernar” . Es fácil ver que esto es verdad cuando Arnold Schwarzenegger, el musculoso que se convirtió en actor de cine es, en el presente, Gobernador de California.  Arnold decide por todos los ciudadanos , sin ningún tipo de especialización en el tema. Y puede hacerlo porque tiene prioridades como todo el mundo. Otro actor de cine, Ronald Reagan, fue electo en 1980, Presidente de los EEUU. ¿Tenía alguna capacitación especial para poder ser Presidente? Por supuesto que no. Ningún Presidente tuvo ningún tipo de capacitación especial para poder serlo. La presidencia es una función y no una profesión. Nunca podrá ser una profesión. Porque la toma de decisiones nunca podrá ser una profesión. Cada uno de nosotros puede ser Presidente. Que sea un “buen” (¿para quién?) presidente o un “mal” (¿para quién?)presidente depende de las prioridades y preferencias del que lo juzgue.

Es verdad que la predicción de los resultados de una política exige especialización.En la Casa Blanca , los expertos estudian sobre un tema y explican al Presidente las posibles opciones y sus consecuencias y entonces él puede elegir. Sólo el Presidente, que no es experto, decide.  Raramente, los expertos deciden las políticas, pero cuando lo hacen son sus propias prioridades las que guían su decisión y no su especialización.

 

Un Presidente decide como el jurado en la corte. Los miembros del jurado no son expertos en leyes. Escuchan a los abogados, a los testigos y al juez y entonces deciden si el acusado es culpable o no. Ellos deciden según sus prioridades, no según su conocimiento sobre leyes. El Presidente hace lo mismo.

 

Los políticos deciden cuáles serán las preferencias de la sociedad.

El Estado impone sus preferencias a la sociedad.

 

Esto plantea dos cuestiones:

1.-¿Qué es la “sociedad”?

2.-¿Qué es el “Estado”?

 

 

5.- La sociedad

 

Margaret Thatcher, Primer Ministro británica en los ’80, dijo: “En la realidad, la sociedad no existe, existen individuos y familias.”  Ella justificaba así su política de privatización según la cual las minas, los  ferrocarriles, las centrales eléctricas, etc, no necesitan ser patrimonio de la sociedad y prestar a ésta un servicio ya que, según ella, la sociedad no existe, es una ficción; sino pasar a manos privadas (“privatización”) que las administre económicamente. A primera vista podríamos creer que tiene razón. No podemos ver la entidad denominada “sociedad”. Vemos sólo personas. Pero si ella tiene razón , podemos decir que el “Ejército” no existe, son sólo personas que llevan uniforme”. Sabemos que es un absurdo. Un ejército es más que un grupo de personas con uniformes. La diferencia entre un ejército y un grupo de personas con uniformes reside , no en su apariencia sino en su conducta.  Un grupo de personas que visten uniformes porque están de moda, no obedecen órdenes ni actúan juntos según un plan específico. No arriesgarían su vida ni matarían a nadie aunque recibieran órdenes de hacerlo.

Sólo los soldados de un ejército lo hacen.

 

La diferencia entre “ un grupo de personas” y “una  sociedad” no reside en la apariencia sino en su conducta.

Una “sociedad” no es solamente un grupo de personas que viven una al lado de la otra, sino personas que se comportan según reglas aceptadas por la mayoría. Estas reglas, conocidas como “leyes” fueron fijadas para evitar conflictos entre las personas y son respetadas  por la mayoría , la mayor parte del tiempo.

 

La obediencia a las leyes es lo que hace de un grupo de “personas”, una “sociedad”.

En diferentes sociedades hay diferentes leyes, pero en cada caso las personas acuerdan obedecer las mismas leyes y eso las convierte en una “sociedad”.  No todos obedecen todas las leyes, pero la mayoría obedece la mayoría de las leyes. Parte obedece por miedo al castigo pero la mayoría de la gente, en la mayoría de las sociedades, las obedece porque sabe que en caso contrario estarán en conflicto permanente y convivir con otras personas sería imposible. Si cada uno obedeciera sus propias leyes, como en el “Lejano Oeste” de los EEUU en el siglo XIX, no sería una “sociedad”. Un grupo de personas así vive en conflicto permanente, sin nada en común y se desarticula. Los indios americanos decían que “el ”Lejano Oeste” , se convirtió en salvaje sólo después de que llegaron los hombres blancos”, ya que cada inmigrante obedecía a sus propias leyes.  Cuando el hombre vive según sus propias leyes, entra en conflicto con los demás y la “sociedad” no existe.

 

Antes de la creación de las sociedades, los humanoides no eran más que primates sin palabra ni pensamiento.

Es la vida en sociedad la que produjo la palabra y el pensamiento, “humanizando” así a los primates.

La palabra y el pensamiento no son productos de la naturaleza sino de la vida en sociedad.

Cuando no existe la  “sociedad”, no existe la  “unidad”, no existe la “palabra”, ni existe la ”conciencia”.

 

6.- El Estado

 

Las personas que viven juntas y aceptan las mismas reglas forman una “sociedad”.

Para elaborar dichas reglas (las “leyes”), para aplicarlas y defenderlas, se crearon sistemas específicos. El conjunto de estos sistemas constituye el “Estado”.

Los componentes de un Estado común son :

 

§         el Parlamento, un grupo de personas que discuten las leyes y las políticas, es decir, lo que deberá hacer toda la sociedad.

§         el Gobierno, un comité que decide cómo aplicarlas.

§         la Justicia, la Policía y las prisiones, organizaciones cuyo rol es hacer respetar las leyes.

§         el Ejército , una organización destinada a defender la sociedad de amenazas externas, o atacar a otras sociedades.

 

El contenido de las leyes depende de las prioridades de quien las hace. Si una persona elabora las leyes , el contenido de las mismas dependerá de las prioridades de dicha persona.

 Si un grupo las elabora, el contenido de las mismas dependerá de las prioridades de dicho grupo.

En el pasado, la leyes eran atribuídas a Dios. La supervivencia y la existencia de la sociedad misma dependían de las leyes aceptadas por todos. La gente comprendía la importancia de las leyes y consideraba que sólo Dios podía haberlas inventado. Las leyes se grababan en las piedras para que fueran permanentes y visibles. ( En hebreo, para expresar “grabar una piedra” y  “elaborar o redactar una ley” se utiliza el mismo verbo).

 

 

En la Biblia se cuenta que Moisés recibió de Dios, en el Monte del Sinaí,  los diez mandamientos. Este es un ejemplo de la creencia de que las leyes fueron dictadas por Dios.  Según la Biblia, Moisés las grabó en una piedra pero las recibió de Dios. El mismo Mahoma, cuando escribió el Corán, estaba persuadido de que fue Dios quien se las había dictado. Sólo las personas inventan las leyes.

Moisés, no Dios, inventó los diez mandamientos y Mahoma, no Dios, inventó el Corán. Son las personas las que hacen las leyes y las políticas y ellos mismos las pueden modificar. Las diferentes sociedades tienen diferentes leyes. Cada sociedad es generada y sostenida por quienes viven en ella y tienen el derecho de modificarla cada vez que así lo consideren.

 

 

La cuestión fundamental en política es : ¿quién decide lo que debe hacer  la sociedad ?

Hasta hace cuatrocientos años, la respuesta era “el Rey decide”.  Pero muchos ciudadanos se oponían a las decisiones del Rey y prefirieron decidir por ellos mismos que haría toda la sociedad. Ningún rey aceptó esto. Violentos conflictos se generaron entre los ciudadanos y el rey. El rey exigió “Orden y Ley” y los declaró “sin  ley”. Por “Orden y Ley”, el Rey entendía su orden y su ley. Los ciudadanos querían “orden y ley” hechos por ellos mismos.  El conflicto entre los ciudadanos y el rey no era un conflicto entre la “ley” frente a la “falta de ley” ni el “orden” frente al “desorden”. Era una lucha entre la ”ley del Rey” y la “ley de los ciudadanos” y el “orden del Rey” frente al “orden de los ciudadanos”. En el siglo XVII, los ciudadanos ingleses destituyeron la monarquía y en el siglo XVIII lo hicieron los franceses. Desde entonces se creó en el mundo, un sistema de representantes y de partidos políticos.  En 1991, se derrumbaron los regímenes en Rusia, Polonia, Hungría, Bulgaria, en los cuales un comité de dirigentes de un sólo partido, decidían la política y el 99.99% de los ciudadanos no podía influir de ningún modo en dichas decisiones. Estos regímenes se derrumbaron porque aquellos que nacieron y se educaron en ellos se negaron a apoyarlos.  Esto demuestra que la pregunta ¿quién decide lo que hará la sociedad? aún esta en vigencia.

Actualmente, en todos los Estados, es un pequeño grupo de representantes el que decide lo que hará la sociedad. La mayoría de los  ciudadanos todavía aceptan este sistema porque aún no cayeron en la cuenta de que los teléfonos celulares, las tarjetas magnéticas, la televisión e Internet crearon una nueva realidad en la cual ellos mismos, no sus representantes, pueden decidir qué hará la sociedad.

Un sistema en cual cada ciudadano participa de las decisiones de qué hará toda la sociedad se llama “Democracia Directa” porque todos deciden en forma directa, sin representantes, el destino de la sociedad.

Los que apoyan el sistema representativo se oponen a la Democracia Directa y sostienen que es un “desorden” y “ausencia de ley”.

¿En qué se basan?

La autoridad de los representantes para representar viene dada por la autoridad de los representados. Si ellos no les dan la autoridad de que los representen, no tendrán autoridad de representar. Pero la autoridad de cada uno de representarse a sí mismo no depende de nadie. Los representantes están bajo las órdenes de quienes los eligieron. Los votantes están bajo sus propias  órdenes, no de los demás. Los electores son los originales poseedores de la autoridad de los representantes electos.

Si los ciudadanos quieren representarse a sí mismos y decidir por sí mismos qué hará la sociedad entonces, “un sistema de representantes” es anti-democrático .Esto plantea la cuestión: ¿Qué es la democracia?

 

7.-La Democracia

 

 

La democracia fue inventada en la antigua Atenas por Cléisthenes, hace unos 2500 años. En griego, “demos” significa “toda la gente de la comunidad”, y “kratos” significa “poder” o “autoridad para decidir”. Demos-kratia (democracia) significa una comunidad conducida por todos sus miembros.

 

Actualmente podríamos llamar a este sistema,  Democracia Directa ya que el término “democracia” pasó a significar una sociedad en la cual representantes de los ciudadanos, no los ciudadanos mismos, deciden sobre qué hará la sociedad.

En la demos-kratia ateniense, todos los hombres adultos libres (excepto las mujeres y los esclavos) decidían las leyes y la política de la sociedad. No era un régimen de referéndum, en el cual los ciudadanos decidían sobre cosas impuestas por otros. Todos los ciudadanos podían proponer las leyes y las políticas, debatirlas y votarlas.

 

En todo el mundo antiguo no permitían a las mujeres ni a los esclavos proponer y votar políticas. Este era un grave defecto, pero todas las otras sociedades antiguas ni siquiera a los hombres libres les era permitido tomar parte en las decisiones. Sólo los reyes o los ancianos de las tribus decidían qué hacer. La demos-kratia ateniense fue la única que permitía a los hombres libres proponer, debatir y votar.

 

Hasta nuestros días admiramos las pirámides de Egipto, pero los faraones no nos legaron nada que tenga vigencia en la actualidad. Por el contrario, la democracia ateniense nos legó el método de prueba por la argumentación lógica, el Teatro, la Tragedia y la Comedia, la filosofía y los principios de la democracia.  Todo esto lo utilizamos hasta hoy.  La demanda de “democracia” existe, a pesar de que su contenido y su forma se hayan desvirtuado.

 

La democracia ateniense produjo las filosofías de Sócrates, Platón y Aristóteles. Allí se inventó el Teatro, el Drama, la Tragedia, la Comedia, las obras de Esquilo, Sófocles, Aristófanes y el método de demostración por la argumentacín lógica. Nosotros utilizamos todo esto hasta la actualidad. Fueron inventados en la democracia ateniense, y a causa de ella.  En Esparta, la “polis” vecina de Atenas, decidían dos reyes y un consejo de ancianos sobre que lo haría toda la sociedad y allí no se inventó ninguna filosofía ni el Teatro ni la Comedia ni la Tragedia y la “polis” Esparta no dejó tras ella ni siquiera edificios o monedas. ¿porqué?

Porque la filosofía, el Teatro, la Tragedia fueron producto de debates públicos alrededor de la cuestión: ¿qué necesita hacer la sociedad? , en discusiones públicas que precedían a las votaciones en una gran plaza llamada Ágora. En dicha plaza , todos los ciudadanos podían expresar sus opiniones. En los debates importantes, era un deber (llamado “parthesia”) expresarse publicamente ya que el silencio era penado por la ley.

Todos los ciudadanos discutían y votaban directamente sobre todas las leyes y las políticas de Atenas.

 

En la democracia ateniense no habían elecciones. Los ciudadanos designaban a las personas que aplicarían las politicas. Esas personas eran designadas por s-o-r-t-e-o, no por medio de elecciones. Las responsabilidades duraban solamente un año.  Nadie podía ser designado dos años consecutivos. Todos los años, con un nuevo sorteo se designaba a nuevas personas. Los que teminaban su mandato debían rendir cuenta de sus actos, y sus fracasos eran penados.

La designación de funcionarios por s-o-r-t-e-o evitaba la constitución de una élite y eliminaba la competencia política.

Este sistema era completamente diferente a lo que hoy llamamos “democracia”.

El significado actual de “democracia” es un régimen en el cual un grupo de personas decide, por todos, sobre lo que debe hacer la sociedad. Esto entra en contradicción con el espíritu de la democracia original en donde todos los ciudadanos, no sus representantes,  decidían sobre todas las políticas.

 

Democracia no es “libertad de expresión” o “elecciones libres”. Ambas son importantes pero no implican el gobierno de los miembros de la sociedad. Sólo un sitema en cual todos los ciudadanos deciden cada ley y cada política es “democracia”.  La “democracia” auténtica es la política sin políticos.

 

Este es el significado original de demos-kratia ateniense.

 

 

8.- La Libertad

Libertad es la situación en la cual una persona vive según sus propias decisiones.

Un individuo – o un grupo- que vive según sus propias decisiones, es “libre”.

El que vive – con su conocimiento o sin él- según decisiones de otros, no es libre.

La libertaad absoluta es imposible, no importa en qué sociedad. Esto es posible solamente cuando una persona vive, voluntariamente, aislado de todos.

El que vive con otras personas, necesita aceptar ocasionalmente sus decisiones, y cuidar que sus decisiones no molesten a los demás.  Incluso dos personas que viven juntas voluntariamente tienen diferencias de opinión, y cada uno de ellos debe, ocasionalmente, aceptar las decisiones del otro.

Si siempre es el mismo, el que acepta las decisiones del otro, está “oprimido” por el otro. Pero si ambos aceptan ocasionalmente las decisiones del otro, están limitando su libertad, voluntariamente, para poder vivir juntos. Esto es lo que ocurre en numerosas familias, comunidades, ciudades y sociedades.

En las sociedades, la gente acepta obedecer las decisiones de otros, si los otros, a su turno, obedecen las decisiones de los primeros. Si es siempre el mismo grupo de gente el que obedece las decisiones de otros, entonces es un grupo oprimido.

Libertad absoluta de cada miembro de un grupo no es posible en ningún grupo, ni siquiera en la  comuna anarquista más pequeña.

La mayoría de las personas prefiere vivir en grupos, como familias, tribu, sociedad, con libertad parcial y no absoluta.  Existen, de todos modos, varios grados de libertad parcial.

La vida según las decisiones que toma un dirigente electo da más libertad que la vida según las decisiones de un dirigente que no fue electo, ya que los votantes pueden al menos elegir quién va a decidir por ellos. Sin embargo, el que vive bajo un gobierno que él mismo eligió, tiene menos libertades que quién vive según decisiones de las que él mismo fue partícipe. Una sociedad en la que cada ciudadano puede proponer, debatir y votar cada decisión que incumbe a la sociedad toda, es una sociedad que se gobierna a sí misma. La mayoría – cuyas decisiones fueron aceptadas- vive según sus propias decisiones y por eso es libre. La minoría debe obedecer las decisiones de la mayoria y por eso no es libre, pero si tiene la posibilidad de convertirse en mayoría, entonces no es una minoría oprimida.  Los ciudadanos en una sociedad semejante tienen mucho más libertad que en una sociedad en la cual un grupo de representantes deciden sobre las leyes y las políticas.

La “política sin políticos” (democracia directa) permite el más alto nivel de libertad que sea posible en cualquier sociedad.

No hay libertad absoluta ya que la minoría vive según las decisiones de la mayoría y por eso no es libre. Pero los que son minoría en una determinada cuestión podrán ser mayoría en otra. Un minoría a la que no se impide expresar sus opiniones y transformarse en mayoría, no es una minoría oprimida. Por el contrario, una minoría a la que se le niega, por medio de leyes,  o se le limitan las posibilidades de expresarse, vive oprimida. Pero, en tanto y en cuanto tenga la posibilidad de difundir sus ideas y convertirse en mayoría, no es oprimida. La oposición a una idea no es opresión. La prohibición de expresar una idea es opresión. La democracia directa debe permitir a todas las minorías a expresar sus ideas aún cuando la mayoría se les opone. Un sistema semejante alentaría los debates públicos sobre las cuestiones políticas, y aumentaría la preocupación de los ciudadanos por la sociedad. Esto eliminaría la indiferencia, el aburrimiento y la decepción de la mayoría de la gente que vive en un sistema en cual un grupo pequeño decide sobre todo lo que concierne a la sociedad.

 

9.- Igualdad política

 

La declaración de la independencia americana, declara: “Nosotros consideramos como una verdad indiscutible que todos los seres humanos fuimos creados iguales”. En el original, en inglés, fue escrito: “Nosotros consideramos como una verdad indiscutible que todos los hombres fueron creados iguales.”

¿Y qué ocurre con las mujeres? ¿Ellas también “fueron creadas” iguales a los hombres?

¿Es posible decir que hay dos criaturas que hayan sido creadas iguales?

 

Debido a que no hay dos criaturas que “hayan sido creadas iguales”, la declaración contradice a la realidad biológica. ¿A qué “igualdad” se referían ? ¿Se referían a la igualdad biológica? ¿A la igualdad legal? ¿A la igualdad económica?¿A la igualdad política?

Cada una de estas igualdades son cosas muy diferentes. Supongamos que se referían a la igualdad ante la ley: todas las leyes se aplican de la misma manera a todo el mundo, sin distinción de origen, de raza, de sexo, de credo, de situación económica o poder, entonces no hay persona alguna  que esté por encima de la ley. La dimisión forzada del Presidente Nixon en 1974 (a causa de su participación en el escándalo de Watergate) es un ejemplo de que , ni siquiera el Presidente está por encima de la ley.

 

Todo esto es igualdad ante la aplicación de la ley. Pero, ¿qué hay de la igualdad de autoridad para elaborar las leyes?¿es que todos los ciudadanos tienen la misma autoridad para proponer, debatir y votar las leyes?. Decididamente, no! Muy pocos ciudadanos tienen la autoridad de proponer, debatir y votar la leyes y las políticas.

Los que tienen dicha autoridad,  no son expertos juristas sino políticos.

La igualdad ante la ley es muy importante, pero la igualdad de autoridad para fijar las leyes es más importante aún. La autoridad de fijar las leyes y las políticas es la autoridad de fijar reglas que todos los ciudadanos deben obedecer.

 

Todos los ciudadanos  deben tener el derecho de decidir las leyes que la sociedad debe aceptar. Ante todo, el objetivo de la ley debe ser, mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos. ¿No sería justo, acaso, que aquellos cuyas condiciones de vida se necesitan mejorar pudieran decidir por ellos mismos cómo hacerlo? Parece ser, que no, ya que no hay una sola sociedad en la cual se permita a todos los ciudadanos , proponer, debatir y votar cada ley y cada política.

El Principio de la Igualdad Política afirma que, aunque no haya dos ciudadanos iguales (cualquiera sea la razón),  todos tienen la autoridad de proponer, debatir y votar cada ley y cada política en su propia sociedad. Sólo los que poseen esta igualdad, viven según sus propias decisiones y por lo tanto,son libres.

Cuando todos los ciudadanos tienen la misma autoridad de fijar las leyes , pueden legislar otro tipo de igualdades. Pueden decidir cuáles serán todas las leyes de la sociedad, incluídos otros tipos de igualdad.

 

El Principio de la Igualdad Política es aplicable a todo grupo, familia, tribu, nación, ejército, lugar de trabajo, escuela, y la sociedad misma.  Este principio afirma que cada integrante de un grupo tiene derecho a proponer, debatir, y votar cada decisión del grupo. Pocos aceptarán este principio como indiscutible. Otros preferirían morir antes de aceptarlo. Se opondrían a su aplicación en la sociedad, pero más aún en la familia, la escuela, el lugar de trabajo, organizaciones profesionales y en los partidos políticos. Este principio pone en pie de igualdad a los “dirigentes” y “dirigidos”, “dominantes” y “dominados”.

Ningún líder de ningún partido político, de “derecha” o de “izquierda”, estaría  de acuerdo en que todos los miembros del partido tuvieran la misma autoridad de proponer, debatir y votar cada política del mismo.

 

Numerosos “demócratas” dirán que el Principio de la Igualdad Política exageran la aplicación de la democracia , y lo tildarán de “populismo”. Ellos deforman el sentido original de la democracia y la deshechan por considerarla “antigua” o “irrealista”. Campañas histéricas contra el Principio de la Igualdad Política se extenderán en reacción a cada reivindicación a favor. La hostilidad hacia el Principio de la Igualdad Política será más profunda que la hostilidad hacia el socialismo, el anarquismo o el feminismo.

Los socialistas se opondrán tanto como los capitalistas y sostendrán que lo importante es el principio de igualdad económica, no política. Los socialistas olvidan el hecho que en todos los estados basados en la igualdad económica ( la URSS y todos los países que componían el  “bloque socialista” ), un comité de secretarios del partido decidía todo por todos y el 99.99% de los ciudadanos no tenía autoridad para decidir sobre nada , incluso quién decidiría por ellos. No es un milagro que este sistema se haya derrumbado sin derramar una gota de sangre. Fueron muy pocos los que defendieron a este sistema de la crisis a pesar de haber sido educados para defenderlo,  durante tres genenraciones.

Muchos creyeron que al eliminar la desigualdad económica eliminarían tambien la opresión y la explotación. Pero en este sistema de igualdad económica se erigió un gobierno basado en la desigualdad política que generó una opresión y explotación más graves que en los sistemas basados en la desigualdad económica.

La mayoría de los que nacieron y fueron educados en un sistema de igualdad económica prefirieron vivir en una desigualdad económica en lugar de una desigualdad política.

 

La caída de la Unión Soviética es la demostración histórica de que la igualdad económica es inferior a la igualdad política y no la puede generar, sóla la igualdad política puede generar otro tipo de igualdad y por eso espreferible a todas.

 

Los opositores de la igualdad política sostienen qu la mayoría de los ciudadanos no poseen los conocimientos necesario para comprender las leyes que votan. La mayoría de los políticos no son juristas y sin embargo proponen y votan leyes y políticas nuevas. Ellos escuchan las explicaciones de los expertos sobre las consecuencias de las políticas propuestas , luego votan según sus propias prioridades. Cada ciudadano está en condiciones de hacer lo mismos. Los ciudadanos podrían escuchar por televisión las explicaciones de un panel de expertos sobre la ley o la política y en consecuencia votar a favor o en contra. Si una ley o política provoca resultados adversos que furon tenidos en cuenta, los ciudadanos pueden anularla cuando lo consideren.

Cada integrante del panel serán designados por s-o-r-t-e-o y serán reemplazados regularmente.

 

10.- Los Partidos Políticos

 

Un partido político es un grupo de personas que se organizan voluntariamente para promover una idea política en particular. Un partido político no es parte del Estado. Todo grupo de ciudadanos que quiera promover ciertas ideas políticas puede formar un partido político, pero el Estado puede funcionar sin ellos.

 

Un partido político importante necesita de personas para la atención de sus oficinas, para la difusión de sus ideas, para la comunicacón, para la organización de encuentros y debates, para la recaudación de fondos, para la fundación de nuevos centros del partido y para la comunicación permanente entre sus miembros.

Para que esto sea posible, el partido necesita empleados asalariados de tiempo completo, conocidos como empleados, secretarios, burócratas, “nomenclatura”.  El nombre no es lo importante; lo que es importante es que estas personas viven de la gestión del Partido y controlan su actividad. Ellos son los que deciden qué hacer y cómo. Son ellos los que deciden quienes orientan la nominación de los puestos  de responsabilidad. Muchos de ellos se preocupan más de su función en el Partido que de la política del mismo.

 

Todo partido político tiene una política que le es propia, pero pueden ser versiones diferentes de la misma política.  En la mayoría de los partidos políticos, grupos diferentes apoyan diferentes versiones de la política del Partido. Cuando un partido político consigue la mayoría en las elecciones – en las cuales numerosos ciudadanos no participan- éste comienza a gobernar el Estado. El Presidente del partido político pasa a ser el Presidente o el Primer Ministro, y los dirigentes del Partido pasan a ser ministros de gobierno y utilizan su poder para aplicar la política de su partido político. Así funcionan la mayoría de los Estados “democráticos”. Esto contradice el fundamento mismo de la democracia, según la cual todos los ciudadanos tienen derecho de participar en la elaboración de cada ley y cada política. Y contradice también el principio democrático de la nominación por sorteo exclusivamente.

La conducción de un partido político no es democrática ya que en la “demos-cratia” son los ciudadanos mismos, no los funcionarios del Partido,  los que deciden la política. Lo que hoy llamamos (erróneamente) “democracia” es el gobierno de los representantes de los ciudadanos y no el gobierno de los ciudadanos mismos.

 

En la democracia verdadera no hay representantes que deciden la política de la sociedad.

En la democracia, los miembros de un partido político deciden cuál será la política de su Partido y no cuál será la política a seguir por toda la sociedad. Un partido político puede proponer a los ciudadanos una política pero no, decidir en su lugar. Un partido que propone una política específica, hace un aporte a la democracia, pero un partido que decide una política en lugar de los ciudadanos es claramente anti-democrático.

 

Después de la Segunda Guerra Mundial, los partidos políticos se deterioraron en dos sentidos:

§         la dirigencia de los partidos políticos pasaron de mano de los ideólogos a los secretarios

§         los partidos comenzaron a conquistar el poder para su propio beneficio y de sus amigos y no el de la sociedad

 

En el presente, en la mayor parte de los países, son los secretarios de los partidos los que fijan las políticas en su propio beneficio y no en beneficio de los ciudadanos.

 

Muchos piensan que esto es “normal”.

 

En la Democracia Directa, cada miembro del partido decidirá qué hará su partido y no qué hará su país.

Qué hará el país, lo decidirán los ciudadanos.

 

11.- La Democracia Directa (DD)

 

La Política tiene dos metas:  1.- Decidir lo que la sociedad debe hacer.

            2.- Poner en práctica dichas decisiones.

En la Democracia Directa los ciudadanos tienen autoridad para participar de la primera de las metas; hacer propuestas, debatirlas y votarlas. El debate público sobre la cuestión: ¿qué debe hacer la sociedad? es la base de la Democracia Directa.

 

En Atenas, los debates filosóficos (consideraciones críticas sobre el pensamiento) inspiraron la creación del Teatro, la Tragedia, la Comedia y el medio de la argumentación lógica para convencer a las personas en lugar de hacerlo por medio de la autoridad.

 

Los debates públicos sobre política son auténticos, solamente, si todos los ciudadanos pueden participar de ellos. ¿Cómo pueden hacer ésto  millones de personas? Hoy en dia, por medio de debates televisivos, votación por medio de teléfonos celulares, tarjetas magnéticas, pantallas sensibles al tacto. Por medio de Internet.

En la antigua Atenas los ciudadanos debatían las políticas en una plaza llamada Ágora.

La Ágora moderna es la televisión, donde cada ciudadano puede dirigirse a millones de personas. En la Democracia Directa, cada área de gobierno (salud, educación, industria, finanzas, etc.) tendrán su propio canal de televisión que operará las 24 horas del día durante todo el año. En cada canal habrá un panel de expertos en el área correspondiente. Los miembros del panel deberán poseer amplios conocimientos y experiencia sobre el tema en cuestión. Responderán a las preguntas telefónicas del público y explicarán los diferentes aspectos de cada proposición.

Los miembros del panel serán designados por s-o-r-t-e-o (y no por elecciones) a partir de una lista de expertos calificados en el tema. Los mismos serán reemplazados regularmente y no podrán ser designados dos veces cosecutivas. Ofrecer algún tipo de recompensa a los miembros del panel será considerado un delito.

El canal de televisión mostrará la lista de las propuestas a votar y el panel expondrá las ventajas y desventajas de cada una. Los telespectadores podrán comunicarse telefónicamente durante el tiempo estipulado, para preguntar, criticar o hacer propuestas. A cada propuesta se le dedicará un tiempo (previamente fijado por ley). Cuando se cumpla el tiempo prefijado la propuesta pasará a votación . El público fijará un tiempo para poder debatir y votar cada moción. La propuesta que obtenga el número exigido de votos pasará a una segunda ronda de debate y votación. La propuesta que consiga el número exigido de votos en la segunda ronda, se convertirá formalmente en política aplicable. Si los ciudadanos exigen una tercera vuelta, la propuesta pasará a una tercera ronda de debate y votación. Todo esto es en cuanto a la definición de las propuestas. Hay lugar también para hacer sugerencias en las formas de aplicarlas.

Los debates públicos entre millones de personas son posibles hoy en dia. Está claro que cuando se instaure la “política sin políticos” todos los ciudadanos deberán formular y adoptar reglas para decidir todos los procedimientos. Surgirán problemas imprevistos pero “cuando hay voluntad, hay un camino” . Especialmente con la ayuda de la televisión, los teleéfonos celulares, las tarjetas magnéticas, las pantallas sensibles al tacto, la red Internet. Actualmente se utiliza la red de Internet para debatir y responder encuestas y para opinar sobre diferentes áreas. La tecnología de hoy posibilita que millones de ciudadanos participen en debates para decidir lo que debe hacer la sociedad y decidir qué medios tecnológicos utilizar y cómo. Por el momento es suficiente comprender que con la ayuda de los medios de comunicación actuales es posible poner en práctica un sistema político en el cual cada ciudadano pueda proponer, debatir y votar todas las leyes y las políticas a seguir. Debates de este tipo ya existe hoy en los foros de la red Internet y programas de radio a los cuáles el público llama para proponer, criticar o dar su opinión. La cuestión es como trasladar estos debates al plano político, en las cuestiones referidas al Estado, y votar.

 

Cuando se decida qué política seguir, se sortearán las personas que formarán el equipo que la pondrán en práctica. Los miembros del equipo serán sorteados a partir de una lista de expertos en el área. Serán reemplazados periódicamente. Las denuncias sobre la ineficiencia o la corrupción de los miembros del equipo serán investigadas y penadas. De todos modos la función del equipo es la manera de aplicar la política y no su contenido.

 

12.- La DD en el lugar de trabajo

 

El uso de la televisión y cualquier otro medio de comunicación para tomar decisiones, despierta la inquietud: ¿quién decide qué mirar en la televisión?

El que hace esto puede manipular el debate y la votación.

Esto despierta otra inquietud:

¿Quién decide qué hacer en cada lugar de trabajo?

La Democracia Directa da una respuesta muy clara: en tanto los ciudadanos no decidan lo contrario, cada trabajador tiene, en todos los lugares de trabajo, autoridad para proponer, debatir y decidir y votar  todo lo relacionado con el lugar de trabajo.

La respuesta a la discusión entre los defensores de la “privatización” y los defensores  de la “estatización” es :

No “privatización” y no “estatización” sino democracia directa en todos los lugares de trabajo, ya que el problema real no es la “privatización” o “estatización” de la electricidad, trenes, correo, etc. , según plantean los devotos de lo privado o de lo estatal, el problema real es la democratización del proceso de trabajo.

La lucha real es por el derecho de cada trabajador, de proponer , debatir y votar, cada decisión referente a su lugar de trabajo.

 

Cuando cada trabajador tiene el derecho de hacer propuestas, debatirlas y votarlas, su trabajo se transformará en algo más interesante, más eficiente y más agradable. Los trabajadores pasarán parte del tiempo en tareas directivas y no sólo en su trabajo en sí. Cuando cada propuesta en cada lugar de trabajo se hagan directamente a través de los trabajadores, se destinarán horas de trabajo diario a los debates y votación.

Si los trabajadores deciden designar a expertos con el objeto de llevar adelante las propuestas, se harán las designaciones por medio de sorteo y los trabajadores se reservarán el derecho de anular las designaciones siempre que lo consideren necesario.

 

Muchos sostienen que la Democracia Directa en los lugares de trabajo es “imposible”.

Pero ¿es conveniente?. Si la respuesta es “sí”, entonces “cuando hay voluntad, hay un camino”. En los lugares de trabajo en los cuales rige una democracia directa no son necesarios los directivos de afuera, ni los sindicatos. No hay necesidad de sindicatos porque los trabajadores se representan a sí mismos. No hay necesidad de directivos externos ya que los propios trabajadores designarán directivos entre ellos mismos.  “Dirigir” es “decidir”. Cuando cada trabajador decide sobre todo lo referente a su trabajo, están “dirigiendo” su trabajo. Esto reducirá mucho los costos de producción y pondrá fin a los conflictos de trabajo puesto que los trabajadores no se opondrían a sus propias decisiones.

 

En los lugares de trabajo pequeños, es posible llevar a cabo los debates y las votaciones levantando las manos. Si se habla de miles de trabajadores es posible hacerlo por medios electrónicos.

 

Hoy en día las empresas ya tienen sitios en Internet, y en las grandes empresas hay redes internas de correo electrónico a través de los cuales los trabajadores se comunican. En todos los lugares de trabajo hay boletines que se reparten a los trabajadores y en muchos lugares se utilizan tarjetas electrónicas para marcar las horas de entrada y salida. En todos los lugares de trabajo hay teléfonos celulares, televisión, sistemas de comunicación de tecnología avanzada y otros. Todos estos medios se pueden utilizar para aplicar la democracia directa en los lugares de trabajo.

 

¿Porqué puede utilizar su tarjeta electrónica para marcar las horas de entrada y salida y no para votar cada propuesta referente a su trabajo?

 

No a la “privatización” y no a la “estatización”.

Sólo Democracia Directa en los lugares de trabajo.

 

 

13.- La DD en la educación

 

En el sistema educativo, los estudiantes, los padres y la mayoría de los maestros no tienen influencia sobre los contenidos de la enseñanza y la forma en que se los transmiten. Esto provoca aburrimiento, repetición y frustración. La enseñanza debe estimular el pensamiento crítico, la curiosidad y la creatividad. El sistema educativo actual basado en la acumulación de datos en la memoria, pasó a ser antigua ya que, es posible en cualquier momento consultar en la red Internet y obtener datos sobre cualquier tema. Es  más importante desarrollar en el estudiante el espíritu crítico y su creatividad en lugar de acumular datos en su memoria.

 

En muchas universidades ya se está poniendo en práctica la enseñanza por medio del computador: los estudiantes pueden mirar y escuchar las clases en sus casas y cuando les es más cómodo, por medio de programas y escuchar en sistemas de audio o mirar por medio de archivos de vídeo por medio de la red Internet. Pero este sistema de estudio aún obliga al estudiante a “tragar” lo que se enseñó y no alienta la crítica y la creatividad.

 

La Democracia Directa en la educación está basada en encuentros entre maestros padres y alumnos de las escuelas, y en encuentros entre estudiantes y profesores de las casas de estudios superiores. Cuando en los encuentros hay debates y propuestas de cuáles serán los contenidos y cómo se transmitirán, la educación cambia completamente. Actualmente ya hay unas pocas escuelas que funcionan de este modo pero, se trata siempre de algo local y no generalizado. Muchos profesores enseñan lo que les imponen y no lo que a los estudiantes les interesa. En el sistema educativo basado en la Democracia Directa habrá una amplia propuesta de materias cuando los estudiantes o los alumnos tengan autoridad de hacer críticas y cambios, para mejorar y avanzar en sus estudios.

Los profesores podrán concertar con los estudiantes un plan de estudios. Aprender desde la experiencia, a través del pensamiento, de la curiosidad, desde la crítica, la creatividad, transformará el aprendizaje en un placer para el profesor, el maestro, el alumno y el estudiante. La participación de los estudiantes en las decisiones de contenido y forma transformará el aprendizaje en interesante, curioso y creativo.

La educación genera edudadores, ya que el que ha sido educado de un modo, se comportará del mismo modo en la sociedad.

En cualquier sistema, el método educativo transmite los principios de conducta del ciudadano. La DD en la educación cambiará de manera significativa las relaciones entre el maestro y el alumno. Actualmente se transmiten conocimientos pasados. Pero en nuestra realidad, a cada instante se producen innovaciones.  Hoy en día los alumnos enseñan a sus maestros sobre las innovaciones y los medios. Muchos maestros no saben cómo utilizar el computador personal para escribir una carta o navegar por Internet, cosa que sabe ¡la mayoría de los niños que terminan la escuela primaria!

Muchos niños enseñan a sus propios padres cómo utilizar el teléfono celular. Situaciones como éstas no se daban en el pasado. La red Internet permite, al que lo requiere, utilizar sus servicios para estudiar, leer las noticias, escribirse con amigos, difundir ideas, conocer a gentes, comprar, controlar su cuenta bancaria, reunir datos sobre cualquier tema, desde medicina hasta crianza de animales.

 

En nuestros días, en los que es posible utilizar la computadora personal en cualquier lugar del mundo, camino al trabajo, en un atasco, en un viaje en tren o en una sala de conferencias, ya no es una gran innovación. El uso de la computadora liberará a los maestros de las tareas fastidiosas de la enseñanza y les aportará tiempo y posibilidad de motivar en los alumnos el pensamiento crítico y creativo que la computadora no puede motivar.

 

La relación frente-a-frente entre el profesor y el estudiante y entre el alumno y el maestro, revela hoy una nueva importancia. El profesor no nesesita hacer lo que la computadora puede hacer, es decir, transmitir información. Hoy hay que aprender cómo tratar la información.

El maestro debe enseñar al alumno a pensar de manera crítica y creativa. Los monólogos de los profesores deben ser reemplazados por diálogos entre el profesor y el estudiante.

 

La educación de niños pequeños exige una guía por parte de los maestros. En la Democracia Directa, desde la tierna infancia, la educación desarrolla  la autonomía del niño y especialmente, a respetar la autonomía de los demás en lugar de disciplina y docilidad.

 

“La rebeldía de los adolescentes” es, en gran medida un intento de rebelarse contra las normas, valores, formas de comportamiento y principios que fueron inculcados a los niños por sus maestros y padres, basados en la disciplina y la docilidad en lugar del concenso.

 

Los maestros, estudiantes y profesores pueden aplicar la DD en la educación hoy mismo. Todos las escuelas y casas de estudio tienen el derecho de aplicar la democracia directa sin intromisiones externas. Si la democracia directa en el sistema educativo produjera resultados no deseados se pueden modificar por medio de nuevas propuestas, el debate y votación de las mismas. Es parte del proceso de aprendizaje.

 

14.- La DD en la familia

 

En la mayoría de las familias del mundo actuales el hombre toma la mayor parte de las decisiones importantes, y la mayoría de las mujeres y los niños obedecen, aunque se opongan a dicha decisión. Por eso la mayor parte de las mujeres y los niños no son libres.

 

La tradición y la religión apoyan este orden. Numerosas mujeres, que han sido educadas por la tradición y la religión, aceptan y justifican este orden de cosas a pesar de que les limita la libertad.  En tanto las mujeres no sean libres, los hombres no lo serán. Están dominados por una obsesión de dominación. En las relaciones basadas en la dominación, la persona domina o es dominada. Este es el sistema de la dominación. Mucha gente intenta pasar de la situación de  dominado a la situación de dominar.

Esto deja intacto este sistema de dominación. La lucha contra el sistema de dominación no está dirigida contra los hombres sino contra la dominación.

Si las mujeres se vuelven dominantes, cambian los roles pero no el sistema de dominación.

 

Ciertas personas se vuelven dependientes del sistema de dominación, ya sea como dominantes o como dominados. La dominación de los niños por parte de los adultos (en la casa, el jardín de infantes, la escuela o la universidad) forma parte del sistema de dominación. Esto provoca un carácter servil que encuentra compensación al hecho de ser dominado, en dominar a los demás. Así se perpetúa el sistema de dominación, en la familia y en la sociedad. Las familias organizadas según el sistema de dominación condicionan a sus hijos a aceptar la dominación de los jefes, los expertos, los líderes de sindicatos, los políticos del Estado.

Esas personas quieren dominar a otras.

Sólo después de eliminar el sistema de dominación será posible salir de este círculo.

 

La democracia directa cambia este sistema de dominación por un sistema de autonomía en la familia, en la educación, en en el trabajo y en el Estado. En griego, “auto” significa “sí mismo” y “nomos” significa “regla”. “Autonomía” significa “vive según las reglas que él mismo determinó”. En el sistema de la autonomía, la persona se domina sólo a sí misma, y lo hace, respetando la autonoía de los otros. En el seno de la  familia, esto significa que los padres respetan, y motivan,  la autonomía de la pareja y también la de los hijos. Esto no significa que los niños hagan lo que quieran.

Los padres los orientan a respetar la autonomía de los demás – padres, familia, amigos.

 

El respeto por la autonomía de los demás no es un valor innato sino adquirido.

Los adultos que tienen más experiencia deben guiar a sus hijos a ser autónomos (el nivel de orientación depende de la experiencia de los niños).

 

La adulto que guía debe evitar ser dominante: debe simplemente marcar los límites a los deseos de los niños y motivar su capacidad de decidir dentro de esos límites. El desarrollo de la autonomía del niño y de su capacidad para respetar la autonomía de los demás formará individuos responsables, con prioridades antropocéntricas y capaces de construir, y sostener,  una sociedad dirigida por ciudadanos en beneficio de la comunidad, la sociedad y la humanidad.

 

15.- Los principios básicos de la DD

 

Todos los sistemas poseen reglas básicas según las cuales se conducen. Estas reglas son llamadas “leyes”. Las reglas básicas de la Democracia Directa forman su Constitución. La Constitución puede ser modificada en todo momento, pero sus cambios requieren una gran mayoría (digamos el 80% de los ciudadanos) para preservarla de cambios superficiales y circunstanciales y que sea viable por largo tiempo. Sólo los ciudadanos que viven en una DD pueden definir su Constitución, pero los que hoy militan por la DD pueden sugerir algunos principios a tener en cuenta a la hora de redactar su Constitución.

 

La Democracia Directa está basada en la igualdad política de los ciudadnos sin importar su sexo, origen, idea. Igualdad política significa que cada ciudadano tiene derecho, en todo momento, de proponer y debatir cada decisión concerniente a la sociedad, y de votarla.

La prioridad máxima de la Democraci Diresta es el antropocentrismo (el bien del hombre). La DD rechaza el egocentrismo ( egoísmo personal), el etnocentrismo (egoísmo racial), el teocentrismo (egoísmo religioso) ya que éstos provocan conflictos destructivos.

La Constitución de la DD debe evitar que esta se convierta en una “dictadura de la mayoría” que pueda provocar divisiones y su propia destrucción.

Es posible evitar la “dictadura de la mayoría” con la ayuda de cinco principios:

 

1.       El derecho de la minoría (política, étnica, sexual, religiosa ú otra) de expresar y promover sus opiniones aunque sean hostiles hacia la mayoría. Ninguna mayoría está autorizada a anular este derecho. La “minoría” puede ser anti, política, sexual, religiosa o laica, incluyendo una minoría que se opone a la Democracia Directa.

2.       Toda minoría tiene el derecho del veto para decisiones específicas con la condición de que proponga una alternativa para cada decisión. Todos los ciudadanos decidirán previamente qué decisiones pueden ser vetadas.

3.       En situaciones especiales, una minoría puede ser exceptuada de obedecer decisiones específicas. En estos casos, sólo los que apoyaron la decisión están obligados a ella. Los ciudadanos determinarán previamente a qué decisiones esto es aplicable.

4.       La Constitución debe definir qué decisiones exigirán mayoría simple (entre los que la votaron), cuáles, la mayoría entre todos los ciudadanos y cuáles, mayoría relativa (entre los que tienen derecho al voto). Las decisiones relativas se aprobarán con el 60% de los votos, como mínimo.

5.       Si un determinado porcentaje de ciudadanos propone debatir y votar una decisión particular, entonces la propuesta será debatida y puesta a votación.

 

La Constitución de la Democracia Directa debe proteger a toda minoría de posibles falta de consideración por parte de la mayoría. La decisión de la mayoría nos se convierte en opresión si ésta permite a la minoría expresar sus ideas e intentar que se acepte una decisión cuyo contenido es diferente a la decisión adoptada por la mayoría y a la cual se opuso la minoría. El que obtiene la mayoría en una determinada decisión debe pensar cómo hubiera reaccionado de haber estado en la minoría. Todos los que estén dentro de la mayoría deben considerar la posibilidad de estar en otro momento dentro de la minoría y en consecuencia, alivianar la incomodidad de la minoría.

 

El espíritu de la Democracia Directa está basado en el respeto a la autonomía de los demás, incluídos aquellos que son minoría en cuestiones específicas.

Es importante comprender que “mayoría” no significa “bueno”.

La decisión de la mayoría no es necesariamente la mejor decisión. Su aplicación puede provocar resultados no deseados también para los que la votaron. En esos casos hay que debatir nuevamente y decidir otra cosa. Las mayorías pueden fallar y deben tener en cuenta que algunos errores pueden ser irreparables.

De todos modos, la actitud crítica es preferible a la seguridad absoluta.

 

16.- ¿Cómo funciona la DD?

 

En la Democracia Directa no hay gobierno, no hay parlamento y no hay elecciones.

Cada ciudadano tiene derecho a proponer, debatir y votar toda decisión concerniente a la sociedad. Todos los ciudadanos conforman el “parlamento” y cada ciudadano es un “parlamentario”.

Cada área en la sociedad, cómo salud, educación, economía, agricultura, transporte, etc, dispondrá de un canal de televisión que transmitirá durante las 24 horas del día, todos los días del año. En cada canal habrá un panel de expertos en el área correspondiente. Los miembros del panel serán deteminados por s-o-r-t-e-o a partir de una lista de especialistas en el tema y serán reemplazados periódicamente. El panel explicará las ventajas y desventajas de cada propuesta hecha por los ciudadanos. La propuesta será puesta en consideracín para el debate si el 1% de los ciudadanos la apoya. La lista de propuestas sugeridas se publicará a través del canal y los ciudadanos podrán telefonear para conseguir el porcentaje mínimo requerido para tratarla. Cada propuesta será debatida durante un tiempo prefijado. Luego del debate , la propuesta será puesta a votación. El sufragio será a través de teléfonos celulares, faxes, tarjetas magnéticas por medio de Internet por sistemas que aseguren la privacidad del voto y eviten el fraude.

La propuesta que obtenga la mayoría simple pasará a segunda ronda de debate y votación y, si es necesario, a una tercera vuelta. Si la propuesta obtiene la mayoría simple en la segunda (ó tercer) ronda, pasará a ser aplicable de manera formal, excepto que se exija mayoría absoluta (como para modificar la Constitución, por ejemplo) para su aprobacíon. Cada ciudadano tiene derecho a un voto, es decir, a votar una sola vez por cada propuesta. La ley prohibirá votar o proponer por otros y también recibir favores a cambio del voto. El voto no es un deber, es un derecho. De todos modos las decisiones incumbe a todos, incluídos los que no votaron.

 

Los ciudadanos podrán telefonear al canal de televisión para hacer propuestas, observaciones o preguntas. El panel responderá y sugerirá soluciones a los problemas.

 

Todos los ciudadanos podrán decidir qué propuestas exigen mayoría simple, absoluta, realtiva o voto calificado.

Todos los ciudadanos se reservan el derecho de proponer, votar las propuestas y criticarlas.

 

Después de decidir, se designará un equipo que ejecutará la política aprobada. Cada miembro del equipo será designado por s-o-r-t-e-o (a partir de una lista de personas con conocimiento y experiencia en el área) y estarán en sus funciones por el período de un año solamente. Después de este período se designará un nuevo equipo por sorteo. La tarea del equipo es tomar las medidas necesarias para llevar a cabo las decisiones de la mayoría de los ciudadanos. La designación por s-o-r-t-e-o evitará la corrupción y los intentos de digitar a los integrantes del equipo de aplicación de las políticas ya que es imposible prefijar quién será favorecido en el sorteo.

 

Todos los ciudadanos decidirán sobre qué tipo de decisiones la minoría tiene derecho al veto. Cuando una minoría veta un decisión debe hacer una propuesta alternativa. El objetivo de la nueva decisión es lograr una conciliación entre la decisión de la mayoría y la postura de la minoría. No hay derecho al veto sin una propuesta alternativa ya que la decisión tomada responde a una necesidad y su eliminación significa quedarse con el problema. En respuesta al veto, la mayoría puede modificar la decisión original y formular nuevamente la decisión que tome en consideración la postura de la minoría.

 

Todos los ciudadanos decidirán qué propuestas obligan sólo al que estuvo a favor de las mismas y no al que se opuso a ellas.

 

La Democracia Directa será aplicada en los lugares de trabajo, en los establecimientos educativos y la familia. Con esto, los empleados de una organización, los estudiantes y empleados de una institución, como el resto de los ciudadanos, pueden delegar su derecho de decidir la política a personas designadas por ellos mismos,con la condición de que las designaciones puedan ser revocadas en el momento que dichos ciudadanos decidieran volver a la Democracia Directa, no importa cuándo.

Todos los ciudadanos están obligados a respetar la Constitución una vez que se definan cuáles son los principios básicos de la Democracia Directa. Cualquier modificación de la Constitución exigirá mayoría de al menos 80% de los ciudadanos.

Cada decisión puede ser puesta a un nuevo debate y votación, después de un año.

 

17.-Los problemas de la DD

 

La Democracia Directa, como todo sistema de toma de decisiones, debe hacer frente a dos tipos de problemas:

1.- problemas técnicos         2.-problemas inherentes

 

Los problemas técnicos tienen soluciones técnicas, pero los problemas inherentes son como el esqueleto humano: se pueden tratar pero no eliminar. Pueden reaparecer con otra forma, y hay que tratarlos de una nueva manera.

Los problemas técnicos surgen del derecho de todos los ciudadanos de hacer propuestas, debatir y votar todas las reglas y las políticas y también de las situaciones de emergencia en las cuáles hay que tomar decisiones en corto tiempo.

En el pasado no había soluciones para estos problemas ya que no existían los medios técnicos para resolverlos. Actualmente, gracias a los adelantos técnicos en comunicaciones, es posible saber en pocos minutos qué desean millones de personas.

Está claro que para llevar adelante este tipo de sufragio es necesario garantizar la privacidad y el secreto del voto.  Si esto es posible para tomar decisiones económicas lo tiene que ser para tomar decisiones políticas.

Las comités que decidan sobre estos temas podrán darle solución a estos problemas, pero sus miembros serán desigandos por sorteo y sus funciones estarán limitadas a un año. Esto evitará la formación de una élite que domine la sociedad a través de sus funciones técnicas. El comité ejecutivo podrá decidir sobre cómo se llevarán a cabo las votaciones de las propuestas pero no el contenido de las mismas. Actualmente, los que han sido desigandos para tomar las decisiones tienen mucho poder porque sus funciones no están limitadas en el tiempo (un secretario de gobierno puede estar en sus funciones durante años) y esto posibilita la formación de élites. Éstas se forman cuando los responsables de la ejecución de las políticas son designados “a dedo” o por elecciones y no por sorteo o cuando no son reemplazados periódicamente. El comité de ejecución es necesario ya que se necesitan personas idóneas en el área correspondiente a la política a aplicar.

 

Los problemas inherentes son completamente diferentes y se originan a partir de que no hay manera de asegurar que los resultados de una decisión sean “buenos”.

Toda decisión puede aparejar efectos segundarios no deseados, imprevistos e incluso destructivos, no solamente a los que se opusieron a ella sino también a los que la apoyaron. Esto les ha pasado a papas, dictadores, presidentes, representantes, padres y madres y también a nosotros mismos. La posibilidad de que un papa, dictador, presidente, intendente o representante modifique su decisión debido a sus resultados no deseados, es mínima. Según la iglesia católica el Papa no puede equivocarse. Pero incluso, si aceptamos que un representante electo por otros tomó una mala decisión, la posibilidad de cambiar su decisión es muy pequeña. Las personas que deciden por otros (ya sea el director de una empresa, funcionario de un municipio, presidente de un partido político, funcionario de gobierno, padre de familia) rehúsan aceptar la responsabilidad de los resultados de sus decisiones ya que esto deteriora su autoridad de decidir por los otros. Ellos siempre sostienen que no son responsables de los resultados adversos de sus decisiones. Por ejemplo, los presidentes acostumbran a responsabilizar a sus predecesores de sus propios fracasos. En la Democracia Directa es suficiente con que el 1% de los ciudadanos exija poner en consideración una decisión que provoca resultados negativos , para para que se abra un nuevo debate con el objeto de convencer a la mayoría de anular dicha decisión. Esto no garantiza que la decisión sea anulada, pero en la democracia directa es más factible que en un sistema de representantes en el cual los que deciden son los que determinan quién es el responsable de los errores y , en la mayoría de los casos, responsabilizan a otros.

 

Cuando las decisiones de los representantes provocan resultados negativos, los ciudadanos cambian los representantes y no las prioridades. Pero el problema no son los representantes sino las prioridades. En un sistema de representantes no se reconsideran las prioridades que los llevaron a elegir determinados representantes sino la responsabilidad de dichos representantes sobre las decisiones que toman. Los representantes desligan a los ciudadanos de las decisiones que toman y esto evita que los ciudadanos comprendan que las prioridades que los llevaron a elegir esos representantes, no representantes, son las causas de los resultados negativos de las decisiones.

En la democracia directa la responsabilidad de las decisiones se adjudica directamente a los ciudadanos mismos ya que ellos mismos decidieron y no sus representantes. Hacerse cargo de las responsabilidades tiene un valor educativo. La DD posibilita el autoaprendizaje ya que descubre la relación entre los resultados de una decisión y las prioridades que condujeron a tomarla.

La educación del ciudadano en la democracia directa no está en manos de ideólogos que “saben” lo que está “bien” para la mayoría sino en manos del ciudadano (y no de representantes que lo hagan por él) de elegir la política y de hacerse responsable de revisar sus prioridades si los resultados obtenidos son indeseados.

 

Los conflictos entre las mayorías locales y la mayoría nacional son inevitables.

Por ejemplo, una escuela local puede transmitir ideas que no son aceptadas por la mayoría. Un fábrica puede deshacerse de los residuos de una manera que contamine a todo el país. Es aconsejable evitar estos conflictos por medio de un acuerdo previo sobre qué cuestiones serán decisiones nacionales, cuáles serán decisiones locales y cuáles serán decisiones tomadas por los involucrados en el tema de manera directa.

A pesar de que la mayoría nacional puede imponer sus decisiones a la mayoría local, sería inconveniente hacer uso de la imposición ya que esto puede incitar a la mayoría local a tomar medidas extremas que devengan en conflictos violentos. A fin de cuentas ambas partes se cansarán del conflicto y llegarán a un acuerdo común. Es preferible llegar al acuerdo sin pasar por la violencia. La formulación de leyes que regulen la oposición entre las mayorías local y nacional podrá ayudar a evitar estos conflictos. También en el caso de diferencia de ideas en cuanto al contenido de una decisión es conveniente llegar a un acuerdo. Este tipo de acuerdos son necesarios, no solamente en la sociedad, sino también en la familia, la educación, el barrio, la ciudad, el lugar de trabajo, etc. Es preferible llegar a un acuerdo que no satisfaga en 100%  a las partes antes que llegar a la violencia.

La Democracia Directa no es, exclusivamente, un método para tomar decisiones sino que está basada en el respeto por la autonomía de los demás y por eso, los acuerdos a los que se lleguen entre partes (aunque no estén completamente satisfechas con los resultados) evitará confrontaciones innecesarias a la hora de diferencias de opinión alrededor de las cuestiones: “¿quién decide?” y “¿cuál es el contenido de la decisión?”.

La Democracia Directa disminuye los daños que puedan ser provocados por los demagogos. El demagogo es una persona que tiene una extraordinaria capacidad para convencer. En todos los sistemas un demagogo puede influir sobre los ciudadanos a tomar decisiones desastrosas, pero sóla la democracia directa puede resolver este problema de manera inmediata. Un demagogo puede influir sobre la mayoría pero, como cualquier ciudadano,  tiene un solo voto. Si la decisión provocó resultados no deseables, es posible anularla de manera inmediata ya que todo ciudadano tiene el derecho de proponer la anulación de la decisión que fue alentada por un demagogo.

El demagogo es un ciudadano como todos los demás y en la democracia directa no puede decidir por los demás, sino votar como todos según el principio “un ciudadano, un voto”.

En una dictadura, el demagogo (en general) es el dictador y es necesario derrocarlo para anular sus decisiones. Es un proceso difícil y largo. En un sistema de representantes, los ciudadanos deben esperar hasta las próximas elecciones ( o hacer una revolución) para cambiar a los políticos cuyas decisiones provocaron desastres. Sólo en la Democracia Directa es posible cambiar las decisiones de manera inmediata.

 

La DD tiene ventajas claras por sobre cualquier otro sistema de toma de decisiones, en al Estado, la familia, el trabajo y lugares de estudio.

 

A pesar de esto, es preciso señalar que la Democracia Directa no es un remedio mágico a todos los problemas de la sociedad.

 

Es una ilusión peligrosa pensar que algún sistema puede resolver todos los problemas sociales.

Las ideologías que aseguraban sistemas tales terminaron provocando sufrimiento y desilusión. La democracia directa elimina el poder de los comités y construye un sistema en el cual los ciudadanos deciden la política de la sociedad. La DD resuelve muchos problemas políticos pero no todos. En la DD se adjudica la responsabilidad de los resultados de las decisiones, directamente a los ciudadanos que las apoyaron y es imposible culpar a otros de dichos resultados.

Asumir la responsabilidad de los resultados de una decisión empuja a las personas a reflexionar sobre las razones que las llevaron a apoyar dicha decisión.

Eliminar las divisiones entre los que “deciden” y los que “ ejecutan”, los que “gobiernan” y los “gobernados” , los que representan y los “representados”, evita lo que ocurre en todos los demás sistemas:

§         desligarse de las responsabilidades personales.

§         tratar de responsabilizar a los otros.

§         la tendencia de culpar a los representantes en lugar de culpar a las prioridades.

 

Sólo la responsabilidad individual puede romper el círculo vicioso en el cual se cambian a los que deciden pero no las prioridades según las cuáles decidieron.

 

Los simpatizantes de la DD no consideran que el sistema de representantes haya sido modelado tal cual es. Como todo sistema fue bueno en su momento: cuando los representantes elegidos por los ciudadanos reemplazaron al rey que heredaba el poder. El reemplazo del sistema de representantes por la Democracia Directa es la continuación lógica e histórica del reemplazo de la monarquia por sistemas representativos.

La democracia directa en una sociedad de millones de habitantes no era posible en tanto no había medios para saber rapidamente qué quería la mayoría de la sociedad.

Cuando existen los medios es posible llevar a la práctica un sistema tal.

 

La democracia directa ayuda a una comprensión más profunda, por parte de los ciudadanos,  de los problemas de la sociedaden en la cual viven.  Ni la naturaleza, ni Dios, ni la historia crean los problemas que hay en una sociedad sino las personas que viven en ella. Hasta tanto las personas no encuentren el origen de los problemas políticos que hay en la sociedad, por medio de discusiones, debates, decisiones y voto directo de las mismas, tendrán que enfrentarse una y otra vez con los mismos problemas, sin tener la posibilidad de superarlos.

 

Es un error pensar que la mayoría está necesariamente en lo cierto y la minoría está equivocada.

La democracia directa no da garantías de que las decisiones de la  mayoría son las buenas decisiones.

 

En todos los sistemas, a lo largo de la historia, hubieron situaciones en que la mayoría se equivocó y la minoría estaba en lo cierto.

En las elecciones de Alemania de 1933, el 44% votó al partido nazi. Después de las elecciones los nazis ejercieron presión sobre los representantes de los demás partidos para apoyar la moción de eliminar, por ley, todos los partidos políticos excepto el partido nazi. Un vez aprobada la ley, los nazis tuvieron el camino libre para hacer lo que quisieran, a su antojo. Los nazis obtuvieron mayoría en elecciones libres antes de anular a la oposición política. La mayoría los eligió. En 1945 salió a la luz el desastre que los nazis habían provocado al pueblo alemán y al mundo, y que la decisión de la mayoría era la que había provocado este desastre. Los alemanes que sabían esto, antes del derrumbre, no pudieron derrocar al gobierno nazi.

 

Si la decisión de la mayoría puede provocar un desastre, porqué es preferible la democracia directa (basada en la decisión de todos los ciudadanos) a un sistema de representantes?

La respuesta es:

1.       Sólo en la democracia directa es posible que todos los ciudadanos tomen una nueva decisión en caso de que se detecte que la decisión anterior provoca resultado indeseables.

2.       En la democracia directa no es posible ocultar a los ciudadanos los resultados negativos de una decisión tomada.

 

Los nazis ocultaron al pueblo alemán sobre la sirtuación en el frente y los campos de exterminio. ¿Porqué?, porque temían que dicha información condujera a muchos a oponérseles y actuar en su contra.

En la democracia directa es imposible llevar adelante una política a la que se opone la mayoría de los ciudadanos. En una dictadura sí es posible.

 

Muchos se opondrán al principio de igualdad política, según el cual todos los ciudadanos tienen derecho de proponer una política, debatirla y votarla. A esto se opondrán los nacionalistas, los fundamentalistas, los machistas, los políticos, los racistas, los corruptos, los codiciosos, los capitalistas, los dirigentes de todos los partidos políticos y sindicatos, y otros. Los nacionalistas reclamarán solamente la democracia de su nación. Los fascistas se opondrán a la democracia. Los fundamentalistas exigirán un gobierno según las leyes de la religión. Los machistas rechazarán que las mujeres participen de las decisiones, especialmente en la familia y los lugares de trabajo. Los políticos se opondrán a perder su medio de vida. Los racistas apoyarán a la democracia para los de su propia raza. Los codiciosos se opondrán a un sistema en el que no tienen privilegios. Los socialistas se opondrán a un sistema en cual no hay un gobierno y un partido que decidan sin preguntar al pueblo lo que es bueno para el pueblo. Los capitalistas se opondrán a la democracia directa en los lugares de trabajo, ya que esto significa que todo trabajador tiene derecho a decidir todo. Los dirigentes temerán porque ya no serán necesarios. Por esto, está claro que la democracia directa podrá tener lugar sólo después de una larga lucha entre sus simpatizantes y sus detractores. La participación en esta lucha  provocará un cambio de prioridades en aquellos quienes su prioridad principal es el egoísmo. Una persona egoísta no estará dispuesta a sacrificar su medio de vida, su carrera, e incluso su vida por el derecho de todos los ciudadanos de tomar todas las decisiones políticas. Sólo aquél, cuyas prioridades sean antroposóficas está dispuesto a ello. Por eso es un error deducir de estos comportamientos egoístas de la mayoría de los ciudadanos, hoy, que así se conducirán en la democracia directa.

 

El sistema que se construya después de las luchas para la democracia directa no será resistente frente a las decisiones que causen desastres.  Muchos no aprenden de sus propios errores. Pero la democracia directa alienta a sus ciudadanos a aprender de sus errores, más que cualquier otro sistema, porque no pueden evadirse de la responsabilidad de los resultados de la aplicación de una decisión tomada por ellos mismos. En un sistema de representantes el ciudadano puede cambiar un representante, en la democracia directa no hay a quién cambiar.

Actualmente, la mayoría de los ciudadanos no tiene la autoridad para decidir, ni siquiera, pequeñas cuestiones como, cuál será el tamaño de la plaza de juegos que se construirá en el barrio, ni qué juegos poner, sin hablar de cuáles serán los ítems del presupuesto nacional.

 

Hace doscientos cincuenta años, los simpatizantes de la monarquía llamaban al gobierno de representantes, “gobierno de la chusma” , pero este sistema brindó a los ciudadanos más libertad que la monarquía. Los simpatizantes del sistema representativo vencieron a los que apoyaban la monarquía y establecieron un orden social que la humanidad ve como preferible a la monarquía.

Hoy cambiaron los papeles y los que apoyan el sistema de representantes sostienen que la democracia directa es el “gobierno de la chusma”.

 

La objeción de que el “efecto de la multitud” que empuja a la gente a votar como los que lo rodean, transformará a la democracia directa en el “gobierno de la chusma”, pasa por alto la nueva realidad que creó la comunicación electrónica. Una persona puede sentarse en su casa, mirar televisión y votar por medio de un teléfono celular sin que haya nadie a su alrededor.

 

La comunicación electrónica provee de nuevas posibilidades para votar en forma secreta.

 

¿Porqué no hacer uso de la tecnología moderna para posibilitar a todos los ciudadanos a decidir qué hará la sociedad?

 [arriba]

18.-Respuestas a las críticas

 

Para la mayoría es más importante su autoridad que sus posesiones o sus ganacias.

Este tipo de personas se opondrán enérgicamente a la democracia directa porque ésta elimina todo tipo de autoridad institucionalizada, en la familia, la educación, el trabajo y la nación.

Por eso, todo intento de poner en práctica la DD en el seno de no importa qué grupo, encontrará una reistencia feroz por parte de los políticos, padres, maestros, y directivos que tienen la autoridad y el poder de decisión.

Republicanos y democráticos, conservadores y liberales, socialistas y comunistas, monarquistas y anarquistas, padres y maestros, todos se opondrán a la democracia directa para resguardar su autoridad para decidir o para defender sus ópticas antiguas, o para rechazar el hecho que las personas decidan por sí mismas.

Todo opositor de la democracia directa le disparará sus críticas. Esto es esperable y positivo. Aquí nos ocuparemos de las críticas más comunes.

 

Los partidarios de sistema representativo se oponen a la democracia directa argumentando que ésta es “populista”. Muchos socialistas, como también capitalistas y

dirigentes sindicales. se oponen al hecho de que todos los trabajadores puedan decidir sobre todas las cosas en su lugar de trabajo. Los anarquistas ven en la DD “sistema centralizado” a pesar de  que no hay el ella ninguna “centralización”  ni “centro” , porque “centro” es un comité que decide por los demás y en la DD no hay comités de ese tipo porque en la DD todos aquellos que están involucrados en una decisión participan de la toma de la misma. El motivo por el cual los anarquistas se oponen a la DD es que la mayoría de los anarquistas se oponen a las decisiones de la mayoría y la DD está basada en la decisión de la mayoría.

Muchos consideran que las personas “comunes” no pueden tomar decisiones responsables ya que carecen de conocimientos adecuados. Pero, si tomar decisiones requiere de conocimientos especiales, ¿porqué no enseñan estos conocimientos en ningún lugar?. Todo médico y todo abogado tiene un diploma que lo acredita en medicina o en leyes.

Si la política es una profesión, ¿porqué no hay un sólo político en el mundo ni en la historia que tenga un diploma que lo acredite en esa profesión?

 

El motivo es muy simple: La toma de decisiones no es -ni podrá ser- una profesión que exija una preparación especial. Porque una decisión es una preferencia basada en una prioridad y en conocimientos especiales – o especialización- para tomar decisiones.

En la democracia directa, los paneles de personas con conocimientos y experiencia en el tema sobre el cual se debate para tomar una decisión específica., serán designados por s-o-r-t-e-o, se debatirán por televisión todas las propuestas de las decisiones a tomar por toda la sociedad , y explicarán las ventajas, desventajas y resultados de su aprobación o desaprobación. Los expertos responderán a las preguntas que los ciudadanos hacen por teléfono. Los miembros del panel son consultados y sólo los ciudadanos deciden. En el “Ágora” de las ideas, los debates, las opiniones y las decisiones, el conocimiento no es un criterio que autoriza a decidir.

 

Muchos explican que cuando todo ciudadano tiene el derecho de hacer propuestas, debatirlas y votarlas, habrán muchas propuestas, debates interminables y numerosas votaciones.

Este argumento es desmentido todos los días en cada parlamento. Es el tema de la propuesta y no el número de personas lo que determina el número de proposiciones sobre ese tema. En varios temas es posible contar con una sola propuesta.  Así es en todos los lugares de elección en el mundo y no hay razones para que sea diferente en el marco de la democracia directa. Es posible también, fijar un mínimo de votos para elevar la propuesta a debate y votación. Por ejemplo, si una propuesta obtiene menos del 1% de los votos no será puesta a debate y votación.

 

Algunos opinan que las personas no tienen suficiente tiempo para participar de debates y votaciones. Sin embargo el tiempo de la mayoría de las personas no está sometido a sus decisiones.

Cuando los lugares de trabajo sean conducidos por sus empleados, se destinarán horas de trabajo a debates, y decisiones referidas al trabajo y a la sociedad.

Cuando una sociedad es conducida por los ciudadanos, muchos encontrarán interés en los debates y decisiones y no en estar frente al televisor con el único objetivo de entretenerse. También existirá esta posibilidad, pero el ciudadano tendrá un objetivo más importante, conducir la sociedad.

La sociedad en la cual una persona vive, no es algo externo al ciudadano ya que ella forma su lenguaje, su pensamiento y su conducta. La sociedad forma al ciudadano a su semejanza. Todo ciudadano es una copia reducida de su sociedad, de su lenguage, sus ideas, sus prioridades. Una crítica a la sociedad es una crítica al modo de ser del ciudadano que vive en ella.

 

Muchos argumentan que la democracia directa hará prosperar la corrupción. Contrariamente a la creencia popular, la corrupción no es necesaria en la política. Existe sólo cuando un comité decide por todos. La disparidad de autoridad para decidir es la causa de la corrupción, cuyo objetivo es poner a salvo esa disparidad. Los que carecen de poder de decisión intentan beneficiarse de los que sí lo tienen, y utilizan el soborno, la lisonja y las intrigas con ese fin. Los que tienen poder de decisión quieren cuidar ese poder y utilizan el soborno, las intrigas y la lisonja con ese fin. Pero cuando los ciudadanos deciden todo lo referente a la sociedad, el soborno se vuelve imposible. El intento de sobornar a millones de personas no se puede llevar a la práctica. En especial cuando las designaciones se hacen por s-o-r-t-e-o ya que en la DD no hay elecciones, no hay candidatos y no hay a quién sobornar.

 

Hay quienes opinan que la democracia directa es “más complicada” que el sistemas de representantes, esto no es cierto en absoluto. Los representantes complican los problemas para que les pidan dar una solución. Numerosas guerras se iniciaron porque los dirigentes querían desviar la ira de los ciudadanos hacia un enemigo externo. La democracia directa es mucho más simple que el sistema de representantes porque no hay elecciones ni coaliciones. Pero aún si la DD fuera más complicada que el sistema representativo es dudoso que la gente no la apoyara debido a esto. La dictadura es mucho más simple que el sistema de representantes ya que una sola persona decide por todos sin elecciones,  sin coaliciones y sin oposición. A pesar de esto, la mayoría de las personas prefieren vivir en un sistema representativo y no bajo un régimen dictatorial ya que en el sistema representativo tienen la libertad de elegir quién los representará.

El grado de complejidad fija el grado de libertad de los gobernados.

En un sistema representativo los ciudadanos tienen más libertad que en una dictadura, pero en una democracia directa los ciudadanos tienen mucho más libertad que en un sistema de representantes.

A diferencia de los otros sistemas, la democracia directa es viable sólo si la mayoría de los ciudadanos está de acuerdo.

Es imposible imponer la democracia directa a la mayoría si ésta no lo quiere.

Es posible que la mayoría de un lugar de trabajo específico, un intituto de enseñanza o en una ciudad determinada quieran poner en práctica una democracia directa. La nación se opondrá a esto y lucharán contra la democracia directa a pesar de que la mayoría así lo quiere.

La lucha para poner en práctica la democracia directa continuará por largo tiempo.

El que no esté preparado para esta lucha, psicológica y tecnicamente, fracasará.

El que cree que la democracia directa será puesta en práctica sin oposición, comete un peligroso error. Todo aquél que quiera conservar su poder de decidir por los demás, y todo el que se oponga a la igualdad política, luchará con furia contra la democracia directa. Muchos detractores de la democracia directa reciben salario para decidir por los demás. Ellos no solamente perderán su poder sino también su salario.

¡Harán todo por defender su poder y sus funciones, y no tendrán ningún escrúpulo en utilizar cualquier medio!

La democracia directa no es viable dentro de un sistema de representantes: ésta se opone al sistema representativo y lo auyenta. Cada militante de la democracia directa debe prepararse de manera psicológica real para luchar contra la oposición enérgica de los partidarios del sistema de representantes. Los detractores de la democracia directa gozan de una posición inmejorable en la maquinaria del estado, y usarán todas las medidas estratégicas para destruir cualquier propuesta de democracia directa.

 

Muchos sostienen que la mayoría de los ciudadanos son apáticos al destino de la sociedad. Otros opinan que el hombre es egoísta por naturaleza. Pero el hombre no es ni “bueno desde que nace”, ni “malo desde que nace”, o “generoso por naturaleza” o ”egoísta por naturaleza” sino que está modelado por la sociedad en la que vive. En determinado momento el hombre decide cuál es su relación con el modelo de dirigencia que tiene la sociedad en la cuál nació. Algunos quieren modificarla y algunos otros quieren conservarla.  La preferencia no es una cuestión genética o innata.

 

Una crítica común es que las personas no quieren, en absoluto, estar en una posición en la cual tengan que decidir cómo se conducirá la sociedad y cómo se conducirá su vida. A los que sostienen esta afirmación hay que decirles que: Jamás se ha preparado un sondeo de toda la población sobre la libertad de hacer las propuestas de políticas, debatirlas y votarlas. Actualmente la mayoría de los ciudadanos se encuentra en una situación en la cuál no se le consulta si quieren expresarse por medio del voto sobre las decisiones de los representantes, lo que se conoce como “referendum” o consulta popular. En los países en los cuáles hay referendum, la mayoría de los ciudadanos no tiene la autoridad para hacer propuestas sobre el contenido de la consulta popular, debatir y votar sobre el contenido que consideren. Los representantes deciden cuándo se hará la consulta, cuál será el contenido de la misma, cuál es la mayoría mínima exigida. El lobo cuida a la oveja. La democracia directa brinda a todos los ciudadanos la libertad de elegir: hacer uso o no del derecho de hacer las propuestas, debatirlas y votarlas. Los ciudadanos pueden no hacer uso de ese derecho. Hoy no les es concedido. Más que eso, los privan de ese derecho y lo seguirán haciendo por todos los medios posibles. Al mismo tiempo, el que decida no hacer uso de ese derecho tendrá que tener en cuenta que vivirá según las decisiones de otros. Cuando se cree la situación en la cual las personas no estén satisfechas de las decisiones que tomaron otros, harán uso de su derecho de participar en las decisiones.

 

Hay personas que se opondrán a la democracia directa incluso después de estar convencidos de que es posible superar obstáculos para ponerla en práctica. Se trata de los elitistas por principio, es decir, personas a las que les repugna un gobierno directo de los ciudadanos y lo ven como “populismo”. Ellos explican que las decisiones de los ciudadanos en forma directa ocasionarían desatres a la sociedad.

Un ejemplo popular de esto es la victoria de los nazis en las elecciones de 1933.  Esto ocurrió en un sistema representativo en el cual la mayoría de los ciudadanos votaron libremente por los representantes nazis. Ellos olvidan que los nazis subieron al poder en un sistema representativo y no en una democracia directa. Si hubiera habido en Alemania una democracia directa, habría sido posible sacar a los nazis mucho antes.

 

No sólo los ciudadanos sino también los representantes toman decisiones que provocan desastres. El Presidente de los EEUU, George Bush, y el Primer Ministro de Gran Bretania, Tony Blair, engañaron a los ciudadanos y declararon la guerra a Irak en 2003 argumentando que tenía armamento nuclear a pesar de que sabían que no era cierto.

 

Las decisiones de los representantes pueden ser no menos destructivas que las de los ciudadanos. Pero en las decisiones directas no hay a quién culpar ni cambiar: La mayoría decidió bajo su responsabilidad. No hay presidente o primer ministro que cambiar. No hay un dirigente en su reemplazo que haya que elegir con la esperanza de que conduzca de manera diferente.

 

Cuanto más grande sea el número de personas que toman las decisiones, más pequeña es la influencia de los caprichos personales , de los miedos y la sed de poder, sobre las decisiones.

Cada decisión está influenciada por la psicología del que la toma. Pero las diferentes personas tienen caprichos diferentes. Cuando el número de personas que deciden es elevado y hay antojos contrarios, su influencia se anula mutuamente. Pero en una dictadura hay uno solo que decide y no hay nada que pueda neutralizar la influencia de sus caprichos y decisiones.

 

Muchos piensan que el egoísmo, la avidez y la apatía política de la mayoría de las personas son parte de la “naturaleza humana” y sostienen que la democracia directa será una “jungla” cuando esté guiada por el instinto egoísta de la mayoría de los ciudadanos.

Las suposiciones sobre la “naturaleza del hombre” se develan como un error cuando comparamos diferentes sociedades. En cada sociedad las personas actúan para “triunfar” dentro de ella.  Pero cada sociedad tiene su propia definición de lo que es “triunfar”. La sociedad capitalista alienta el egoísmo, la avidez y la apatía frente a los problemas sociales para conservar intacta la división entre gobernantes y gobernados, ricos y pobres.

Cada sociedad modela las motivaciones de los que viven en ella creando las condiciones que posibilita a las personas a “triunfar”,  si aceptan las reglas del sistema.

Sacar conclusiones generales sobre los patrones de comportamiento más comunes de la sociedad capitalista es erróneo porque no tiene en cuenta la influencia del sistema en el comportamiento individual. Cuando esta influencia es tenida en cuenta, entonces es posible ver que es el sistema es el que condiciona y no la “naturaleza humana”.

La democracia directa, contrariamente al sistema representativo, depende de la implicación de los ciudadanos en los problemas de la sociedad y estimula el franco acercamiento y la ayuda a los demás. La influencia que implica la DD en sus ciudadanos se opone a la que tiene el sistema representativo sobre los mismos.

La democracia directa no es sólo un nuevo camino para tomar decisiones sino también crea nuevos esquemas de comportamiento individual motivado por la voluntad de ayudar a los demás y a la sociedad.

La democracia directa crea nuevas normas, nuevas aspiraciones, un nuevo tipo de personalidad e individualidad.

 

Tomar una decisión implica hacerse, también, responsable de las consecuencias. Algunos tienen miedo de esa responsabilidad, y por lo tanto también de la libertad. Prefieren evitar participar de la toma de decisiones y están en su derecho. A la democracia directa le interesa que la mayoría de los ciudadanos participen en los debates y las decisiones pero no se lo impone.

 

Hay personas que dicen que apoyan la democracia directa pero no, la política sin políticos, de hecho, un sistema representativo modificado.

Ellos quieren un sistema representativo en el cual haya iniciativas de los ciudadanos y consultas populares. Es decir, más influencia de los ciudadanos sobre los representantes.

El sistema representativo que proponen pretende mejorar las falencias del sistema actual. Los partidarios de la iniciativa-del-ciudadano y consultas populares no definen a la democracia directa como un “sistema en el cual todo ciudadano puede proponer, debatir y votar cada decisión política” y esto los convierte en partidarios de un sistema de representantes modificado.

 

La cooperación entre los partidarios de modificar el sistema actual y los que quieren instaurar una democracia directa es posible si ambas partes comprenden las diferencias que hay entre ellos y se respetan mutuamente.

Al final de cuentas esta sociedad se disolverá ya que no tienen un denominador común básico, pero cada parte puede beneficiarse temporalmente de esta cooperación.

En tanto esta cooperación sea constructiva, debe seguir adelante. La cooperación no es una meta en sí misma sino un medio para conseguirla.

Cuando los medios ya no sirven para alcanzar la meta, hay que cambiarlo.

 

Los partidarios de la democracia directa pueden colaborar con los partidarios de la consulta popular, por ejemplo, en la lucha por aprobar el presupuesto nacional por medio de referéndum.  Pero una cooperación de este tipo es sólo sobre una cuestión específica y no hay lugar para la lucha por la construcción de un sistema alternativo en el cual todo ciudadano tenga el derecho de proponer, debatir y votar cada decisión política.

 

Actualmente la humanidad goza de los aportes de la democracia directa ateniense a la política, la filosofía, la ciencia, el arte y el teatro que nacieron de los debates públicos sobre política, y en los cuales participaban todos los ciudadanos que así lo quisieran.

Los debates públicos sobre política, en la democracia directa, alienta a los ciudadanos a implicarse en los problemas de la sociedad en la que vive. Esto desarrolla su humanismo. Estimula la creatividad y la buena voluntad, que cualquier otro sistema las ahoga. La democracia directa eleva la humanidad a los niveles más altos porque implica la evolución consciente de la sociedad y la humanidad.

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19.-Cómo poner en práctica la DD

 Para poner en práctica la democracia directa en imprescindible crear el “movimiento hacia la democracia directa”. El que esté interesado puede hacer las siguientes cosas:

 

1.       Buscar otras personas interesadas en el concepto de Democracia Directa y conversar con ellos sobre el tema. Pensar en los problemas generales y proponer soluciones posibles. Crear una comisión para la democracia directa: en el barrio, la escuela, el trabajo, en la red Internet, en todo lugar que sea posible. Los miembros de la comisión para la DD deben ser activos y no sólo testigos de la idea DD. Es decir:los miembros de la comisión por la DD son militantes y no sólo simpatizantes de la misma.

 

 

2.       La comisión por la DD debe reunirse periódicamente y debatir sobre cuestiones locales, nacionales y mundiales referidas a la democracia directa, y deben organizar actividades. Cada comisión debe sostenerse solamente con los aportes de sus miembros y conducirse como una unidad autónoma, pero en cooperación con otras comisiones de la zona, del país y del mundo.

 

 

3.       Propagar la idea de la democracia directa por todos los medios que sean posibles, oralmente, por escrito, por radio y televisión, por la red Internet, en charla con amigos, en el trabajo, en la escuela, la universidad.

 

 

4.       La cooperación entre diferentes comisiones es lo más importante: cada comisión es autónoma y debe crear nuevas comisiones y ayudarlas. Si existen varias comisiones en diferentes cuestiones, deben colaborar entre ellas y generar actividades comunes, aprender una de la otra y ayudarse mutuamente cuando sea necesario.

 

 

5.       Es imprescindible crear el “Movimiento para la Democracia Directa”.

El “Movimiento para la Democracia Directa” es una organización que incluye a todas las comisiones para la democracia directa y coordina actividades comunes. Este movimiento no es un partido político. No tiene un “centro” o dirigentes que deciden por los demás. Este movimiento debe ser una “comisión coordinadora” cuyos miembros serán designados por s-o-r-t-e-o a partir de listas de las comisiones locales. La “comisión coordinadora” tendrá iniciativas y organizará actividades comunes reuniendo información local y nacional.

 

 

 

6.       El “Movimiento para la Democracia Directa” se conduce según el sistema de democracia directa. Utiliza lo medios basado en la democracia directa y jamás por medios antidemocráticos. Hay que rechazar la idea de que “los fines justifican los medios”. Porque los medios moldean las metas a su semejanza. Es imposible evolucionar hacia la democracia directa por medios antidemocráticos.

 

 

7.       El trato personal entre los miembros del movimiento para democracia directa deben estar basados en la democracia directa. Cada miembro del movimiento debe desarrollar su autonomía y respetar la de los demás. Es necesario hacer un esfuerzo para comprender a los demás, actuar con paciencia y tolerancia y considerar correcto llegar a acuerdos en las acciones, y no en las prioridades. Un partidario de la democracia directa no debe conducirse como un dictador en su vida personal.

 

 

8.       Cada partidario de la democracia directa debe estar preparado psicológica y técnicamente para hacer frente a la oposición enérgica a todo intento de poner en práctica la democracia directa: en la familia, el trabajo, la educación y en el estado. El que no esté preparado fracasará. A pesar de esto hay que actuar para ponerla en práctica en cada área que sea posible aunque no exista la seguridad completa de que el intento fecunde.

 

 

9.       No hay que conformarse con las críticas existentes, es obligatorio proponer solución con el espíritu de la democrática directa a todo problema social.  Las personas tienden a concentrarse en las críticas en lugar de proponer soluciones alternativas. Esta es una actitud estéril. Toda propuesta de solución según los principios de la democracia directa debe estar basada en la comprensión profunda de la realidad del lugar. La creatividad es aconsejable pero debe descansar en el terreno de la realidad.

 

 

10.   Hay que utilizar el humor. La política no necesita ser triste y aburrida. El humor es un arma política muy poderosa. La democracia directa puede ser divertida, entretenida e interesante.

 

No hay que descorazonarse ante los especialistas que “demuestran” que la democracia directa es imposible. Muchos especialistas han demostrado que el hombre no podría volar jamás, que jamás podría pisar la luna, que jamás podría utilizar la energía atómica, curar la esterilidad, manipular los rasgos hereditarios. El padre de la física nuclear, Ernest Rutherford, declaró en 1938 que sería imposible utilizar la energía nuclear en la práctica pero en 1945, la bomba de Hiroshima lo desmintió. Esto le ocurrió a muchos especialistas. En política, cuando se dice “imposible”, se quiere significar “indeseado”.

 

¿Acaso los que dicen que la democracia directa es “imposible” la querrían si esta fuera posible?

Si no es así, ¿porqué invierten tanto tiempo en demostrar que no es posible?

 

Si es así, entonces “si hay voluntad, hay un camino...”


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Akiva ORR
 
1931: Nace en Berlín Alemania
 
1934: Emigra con sus padres a Palestina
 
1937-1948: Cursa sus estudios primarios y secundarios en Israel
 
1948-1950: Hace el servicio Militar en Israel
 
1950-1955: Es marino en la Marina Mercante israelí.
Participacipa en la huelga de marinos de 1951.
 
1955-1958: Cursa sus estudios de Matemática y Física en la Universidad Hebrea,  Jerusalén
 
1954-1962: Es miembro del Partido Comunista Israelí
 
1962: Participa en la creación del grupo de izquierda, anti-sionista –MATZPEN.
 
1964-1990: Cursa sus estudios para Ph.D en Cosmología, enseña computación, en Londres
 
1968-1990: Se une al grupo “Solidarity” de Londres, (afiliado al grupo francés “Socialismo o Barbarie”)
 
1990: Retorna a Israel.
 
Libros escritos por Akiva ORR
 
  1. “Paz, paz, y no paz” , Hebrew, 1962           2da edición 1999
  1. “El Estado no judío” , Ithaca Press, Londres, 1984
  1. “ISRAEL – Políticas, mitos y crisis de identidad”. Pluto Press London, 1984
  1. “Alternativa a un Estado Psicótico”, Hebrew, Tel Aviv, 2000
  1. “De la Protesta a la Revolución”, Hebrew, Tel Aviv, 2003 
  1. “Política sin Políticos”, 2005, Internet, www.abolish-power.org

 

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Bibiana ALTAMIRANO
 
1963: Nace en la Ciudad de Rosario, Argentina
 
1969-1980: Cursa sus estudios primarios y secundarios en Resistencia, Argentina
 
1981-1984: Cursa sus estudios de Profesorado en Matemática y Cosmografía en la Universidad del Nordeste, Corrientes, Argentina
 
1984-1997: Enseña matemática en escuelas secundarias, en la Universidad del Nordeste, la Universidad Tecnologica Nacional, Universidad de Quilmes, Argentina
 
1985-1986: Participa del “Movimiento por la Paz, para seguir viviendo”
 
1989-1995: Milita en el Partido Socialista Popular, Buenos Aires, Argentina
 
1990-1995: Milita en el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas, Universidad de Buenos Aires, para el Movimiento Nacional Reformista (Socialismo Popular)
 
1994-1995: Presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas, Universidad de Buenos Aires
 
1997: Emigra a Israel
 


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